Barcelona, España. Las redes móviles están evolucionando y deben seguirlo haciendo para crear una nueva etapa en la que la conectividad deja de ser únicamente infraestructura de comunicaciones, para convertirse en la base operativa de la Inteligencia Artificial (IA) y de múltiples industrias digitales.
Ese fue el mensaje de la sesión “Arquitectos de la era de la IA”, durante el MWC 2026 (Mobile World Congress), en donde empresas como Qualcomm, Huawei y Calix analizaron la convergencia entre conectividad, computación e IA para redefinir el rol de los operadores, fabricantes y ecosistemas tecnológicos.
“La industria inalámbrica atraviesa una transformación estructural impulsada por nuevas capacidades tecnológicas que permitirán crear servicios completamente distintos a los actuales. Las redes están evolucionando hacia sistemas de computación que se convertirán en infraestructura para muchas industrias”, afirmó Cristiano Amon, presidente y CEO de Qualcomm.
Para el ejecutivo de Qualcomm, las redes están dejando de ser únicamente sistemas de transmisión para convertirse en plataformas computacionales que funcionarán como infraestructura digital transversal para diversos sectores económicos.
“Esta transición no está lejana y dependerá de una colaboración masiva entre empresas tecnológicas, operadores y fabricantes, pues cada generación inalámbrica ha requerido cooperación industrial, pero la evolución hacia la era de la IA exigirá un nivel aún mayor de alianzas estratégicas”, detalló.
Por su parte, Chaobin Yang, vicepresidente ejecutivo de Huawei Technologies, centró su intervención en los desafíos técnicos y regulatorios que enfrenta la industria ante el crecimiento acelerado de los servicios impulsados por IA.
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“El espectro debe utilizarse con mayor flexibilidad para maximizar su valor y responder a las nuevas demandas digitales”, aseguró el ejecutivo de Huawei Technologies.
Además, advirtió que “existen diferencias significativas entre regiones en costos, disponibilidad y regulación del espectro, lo que podría ralentizar la adopción tecnológica, especialmente en mercados emergentes”.
La compañía también destacó que la integración de Inteligencia Artificial en las redes permitirá automatizar operaciones, optimizar recursos y habilitar nuevos servicios digitales, consolidando la transición hacia infraestructuras inteligentes capaces de responder dinámicamente a la demanda.
Por su parte, Michael Weening, presidente y CEO de Calix, y Kate Crawford, profesora de la Universidad del Sur de California, coincidieron en que la industria tecnológica debe equilibrar innovación con responsabilidad, considerando los impactos sociales derivados del rápido avance de la IA.
“La IA no es sólo un desafío tecnológico, sino también uno social y ético. Aunque la industria ha trabajado durante décadas para cerrar la brecha digital, la velocidad del desarrollo de la IA podría generar nuevas desigualdades si no se priorizan soluciones inclusivas y accesibles”, destacó Crawford.
Los participantes también coincidieron en que la IA redefine el papel de la conectividad.
“Con la IA, las redes pasan de ser habilitadores técnicos a convertirse en la infraestructura central de la economía digital, y por ello, la próxima etapa del sector estará marcada por convergencia entre conectividad y computación, redes inteligentes impulsadas por IA, uso eficiente del espectro y colaboración industrial”, concluyeron.