Reacciones de la industria sobre la consolidación de Tigo-Movistar en Colombia

La decisión de la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC) de autorizar, con condicionamientos, la integración entre Tigo y Movistar generó respuestas encontradas entre los actores del sector de telecomunicaciones. Mientras algunos la consideran un avance hacia la estabilidad y la inversión, otros advierten riesgos de concentración y afectaciones para los consumidores, especialmente los de menores ingresos.

Millicom recibió la decisión con optimismo y a través de una comunicado oficial destacó su compromiso con la conectividad en Colombia. 

“Estamos analizando en detalle la resolución y, en tanto avanzamos en esa revisión, valoramos positivamente este paso, que representa un avance más hacia el cierre de la transacción. Reafirmamos nuestro compromiso con seguir contribuyendo al desarrollo digital del país, impulsando la conectividad, la innovación, la competencia y el crecimiento económico de todos los colombianos, celebró la empresa

En la misma línea, Telefónica celebró la decisión y destaca la oportunidad que tiene Colombia para convertirse en un sector más sostenible.

“Esta decisión representa una oportunidad para construir un sector de telecomunicaciones equilibrado y sostenible.  dar respuesta a una situación, en donde los grandes beneficiados serán los colombianos.  contarán con un operador con capacidad de inversión que permitirá llevar a más velocidad las ventajas de la conectividad y la tecnología”. 

Por su parte, Stan Chudnovsky, accionista de WOM Colombia, calificó la aprobación como “una decisión sin precedentes que aleja a Colombia de las mejores prácticas internacionales”, insistiendo en que el país retrocede en materia de protección de competencia.

Además, en línea con la carta enviada por Wom Colombia al presidente Gustavo Petro, en la que le solicita “su atención en relación con la integración entre Tigo y Movistar”, Chudnovsky cuestionó los efectos de la decisión sobre el mercado y los usuarios. “La tarifa mayoritaria de RAN que propone la fusión es la que más golpea al usuario; hoy oscila entre 0,6% y 1,5% de RAN. Esperábamos que la SIC impusiera tarifas por debajo de las vigentes como condición real de aprobación; en cambio, aceptó las mismas que propusieron Tigo y Movistar, lo que impide bajar precios al usuario final”, afirmó.

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El accionista de Wom Colombia también advirtió que la operación incrementa la concentración del mercado móvil. “La decisión concentra el mercado y nos acerca a un monopolio/duopolio, con alzas de precios y menor competencia, especialmente para los estratos 1 y 2. Con Claro con más del 50% del mercado y la empresa resultante de la integración con más del 40%, el Gobierno estaría creando un segundo ‘monstruo’ sin precedentes, con efectos adversos sobre la libre competencia y los consumidores”.

La Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC) también se refirió a a la decisión de la SIC recordando que los condicionamientos impuestos para autorizar la integración entre Tigo-UNE y Movistar se mantendrán vigentes hasta que la propia Comisión expida regulación general o particular sobre los temas que abarcan dichas medidas. 

En su pronunciamiento, la CRC reiteró que desde hace meses ha advertido que “el mercado mayorista de acceso y originación móvil presenta altos niveles de concentración, con riesgos para los operadores que dependen del Roaming Automático Nacional y para los operadores móviles virtuales (OMV)”. Según el organismo, la operación integrada podría generar consecuencias relevantes en el mercado minorista móvil, como mayor probabilidad de efectos coordinados derivados del incremento de la concentración, o un posible aumento de los precios para los usuarios.

La CRC también señaló riesgos en los mercados de Internet fijo residencial, especialmente en ciudades principales, donde la operación podría consolidar la posición del operador integrado y reducir, o incluso eliminar, la presión competitiva en algunos segmentos.

Al respecto, la entidad aseguró que ya adelanta los análisis regulatorios necesarios para preservar y fortalecer las condiciones de competencia, la calidad del servicio y la protección de los derechos de los usuarios, en cumplimiento de sus funciones legales.

Como parte de ese trabajo, la Comisión destacó que avanza de manera prioritaria en tres proyectos regulatorios incluidos en su Agenda 2025–2026 como abordar los esquemas de remuneración mayorista de redes móviles, cuyo objetivo es garantizar condiciones técnicas y económicas no discriminatorias para los OMV y revisar las reglas aplicables al acceso a la instalación esencial de la red RAN. 

El segundo es la revisión del Régimen de Protección de Usuarios, una iniciativa orientada a reforzar los derechos de los consumidores, y el tercero es la construcción del marco para el servicio de conectividad local, cuyo propósito es fortalecer la competencia en el despliegue de infraestructura de fibra óptica, considerada esencial para la provisión de servicios fijos. 

“La Comisión continuará realizando el seguimiento correspondiente a esta operación, así como a los efectos que pueda generar en los diferentes mercados del sector, con el propósito de asegurar un entorno competitivo que promueva la inversión, la innovación y el bienestar de los usuarios en todo el país”, reafirmó la CRC.
Por el momento Claro Colombia no se ha pronunciado sobre la decisión.