Pymes en México: urge su digitalización

El Economista Jorge Bravo

La digitalización de las pymes sigue siendo una asignatura pendiente de las políticas públicas en México.

La reforma constitucional en materia de telecomunicaciones de 2013 decía que la política de inclusión digital universal debía tener entre sus metas que 85% de todas las micro, pequeñas y medianas empresas (pymes) a nivel nacional debía contar con accesos a Internet con velocidad promedio de los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Esa cifra no se ha alcanzado.

Según la Cuarta Encuesta 2023 de Usuarios de Servicios de Telecomunicaciones de Pymes que recién publicó el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), 89.4% de las pymes contratan el servicio de Internet y 78.9% el de telefonía.

La cifra es elevada pero engañosa: la metodología de la encuesta no consistió en medir la penetración de los servicios de telecomunicaciones en las pymes, sólo entrevistó a los comercios que ya tenían Internet y telefonía fijos.

Según el Inegi, de un universo de 4.8 millones de pymes en México, de los establecimientos micro (0 a 10 personas ocupadas), 19.8% reportaron contar con equipo de cómputo y 17.2% señalaron usar Internet para desarrollar sus actividades; de los negocios pequeños (11 a 50 personas), 84.6% contaron con equipo de cómputo y 81.2% usaron Internet; y en los negocios medianos (51 a 250 personas), 95.6% reportó contar con computadora y 91.9% hicieron uso de Internet. En resumen, sólo 44% de las pymes tiene acceso a Internet.

Las pymes son un componente esencial de la economía de México porque representan 98.7% de todas las empresas en el país. Sin embargo, su transformación digital sigue siendo un desafío pendiente.

Las pymes en México aportan 52% del Producto Interno Bruto (PIB) del país. Generan 72% del empleo, lo cual demuestra su importancia en la economía. Sin embargo, no todas estas empresas están insertas en la economía digital.

Según la OCDE, 85% de las pymes no tienen acceso a financiamiento ni a fintech y México ocupa el penúltimo lugar de la OCDE en conocimientos digitales de las pymes.

Lo anterior es validado por el Inegi: en 2023, 46.6% de las pymes habían solicitado algún financiamiento con un banco, institución financiera, proveedor u otro prestamista, pero sólo 43.2% de las pymes lo obtuvo, es decir, apenas una quinta parte de la totalidad.

A pesar de todos estos obstáculos, las pymes están adoptando cada vez más tecnologías digitales para mejorar sus operaciones y competitividad. El uso de computadoras, Internet, smartphones, terminales de pago y diversas plataformas digitales se han vuelto esencial para su funcionamiento.

Además, las pymes están utilizando servicios cada vez más avanzados distintos del acceso a Internet o la telefonía, como hospedaje en la Nube, soluciones de ciberseguridad, software especializado para operaciones o cobranza, herramientas de mercadotecnia y hasta conexiones satelitales.

Pero la digitalización de las pymes implica mucho más que adoptar computadoras, Internet y plataformas digitales. Requiere la integración de herramientas de pagos electrónicos, un aspecto cada vez más relevante en una economía donde las transacciones digitales son la norma porque reducen los costos de transacción.

La adopción de pagos digitales permiten a estas empresas realizar y recibir pagos de forma rápida y sencilla, lo cual mejora la eficiencia de sus operaciones.

Según la Cuarta Encuesta 2023 del IFT, las pymes que realizaron actividades en Internet fueron principalmente para atención al cliente, vender servicios o productos, comprar insumos, realizar servicios de gobierno, facturación y reclutamiento de personal.

De estas pymes conectadas que encuestó el IFT, 70% tiene página de Internet y redes sociales, 47.9% banca en línea y 32.5% servicio de Nube. Desde luego, entre más grandes son los negocios, mayor es el porcentaje de acceso a servicios de telecomunicaciones y digitales.

Para 72.2% de las pymes, contratar los servicios fijos de Internet y telefonía fue muy importante porque ayudó a mejorar su productividad. El dispositivo más utilizado por dichos comercios fue el smartphone con una adopción de 98.5% para realizar sus actividades comerciales.

A pesar de los avances en la digitalización de las pymes, acelerados durante la pandemia para que pudieran sobrevivir al confinamiento, la implementación de políticas públicas para facilitar este proceso sigue siendo una asignatura pendiente.

Es esencial que el gobierno, la banca, ciertos organismos internacionales, las fintech y el sector privado establezcan medidas de apoyo y estímulos que impulsen la transformación digital de las pymes, faciliten el acceso a programas de capacitación, financiamiento rápido y accesible y simplificación de trámites para mejorar la economía y cerrar las brechas económicas y sociales.

La transformación digital de las pymes no sólo beneficia a esos negocios, también contribuye al crecimiento económico y al desarrollo social. Al aumentar la productividad y la competitividad de las pymes, se generan empleos, se estimula la innovación y se promueve el desarrollo. La digitalización también ayuda a reducir la brecha digital al hacer que los servicios y oportunidades que facilitan las tecnologías sean más accesibles para todos.

Twitter: @beltmondi