Una iniciativa de proyecto de decreto presentada por la diputada Frida Jimena Guillén Ortiz, integrante del Partido Acción Nacional (PAN), propone reformar la Ley de Turismo de la Ciudad de México para que los anfitriones de plataformas de hospedaje paguen el impuesto sobre la prestación de servicios de hospedaje que establece el Código Fiscal de la CDMX.
En concreto, se propone reformar los artículos 3 y 7, así como la adición de un capítulo al título quinto de la Ley de Turismo para la capital mexicana. Los cambios describen como alojamiento turístico eventual cualquier servicio de hospedaje en casas, condominios o cualquier instalación no hotelera. Mientras que los prestadores de servicios turísticos son descritos como quienes ofrecen alojamiento por medio de aplicaciones, redes sociales o plataformas digitales.
En cuanto a la adhesión del capítulo al título quinto se detallan los derechos y obligaciones de los prestadores de servicios turísticos, que incluyen:
- Contribuir con el impuesto del 3 por ciento del valor de las contraprestaciones que perciban por servicios de hospedaje.
- Inscribirse en el Registro Turístico de la Ciudad de México cumpliendo con los requisitos como el comprobante de domicilio, la escritura del inmueble, denominación de la plataforma digital a través de la cual promocionan los servicios de hospedaje, entre otros.
- Garantizar la limpieza periódica de la vivienda, ropa de cama, mantenimiento de las instalaciones y disponer de un servicio de asistencia las 24 horas del día al turista.
Asimismo, detalla que las plataformas digitales donde se anuncian estos servicios deben implementar mecanismos para que los huéspedes y vecinos puedan presentar quejas, denuncias o solucionar conflictos ante la Secretaría de Turismo.
En caso de que el inmueble o el anfitrión no se hayan inscrito en el Registro Turístico de la Ciudad de México, no podrán promocionarse ni brindar alojamiento a través de aplicaciones o medios electrónicos.
La propuesta argumenta que las plataformas como Airbnb, Vrbo, Booking o TripAdvisor no operan “en condiciones de igualdad y sana competencia” contra la industria hotelera, la cual debe cumplir con aproximadamente 44 permisos que resultan en un costo promedio de más de 9 millones de pesos.
“Por el contrario, las plataformas digitales como Airbnb no requieren ningún permiso, no necesitan confirmar la propiedad del inmueble, sólo se necesitan cubrir requisitos básicos como contar con credencial de elector, una foto del anfitrión y al menos una foto de algo para mostrar el inmueble, datos de contacto y el compromiso de asegurar que se cumpla con las fechas que se ofertan y las reservas que suceden a través de la herramienta”.
De acuerdo con datos de la consultora The Competitive Intelligence Unit, se estima que las reservaciones a corto plazo en México ofertadas en plataformas digitales generarán ingresos por 95 mil 806 millones de pesos.