El senador estadounidense John Cornyn y el vicepresidente del Comité Selecto de Inteligencia del Senado, Mark Warner, presentaron la Ley de Creación de Incentivos Útiles para Producir Semiconductores (chips) para América, que restablecerá la fabricación de semiconductores a Estados Unidos.
La iniciativa, llamada “ley chip”, aumenta los incentivos federales para estimular la fabricación de semiconductores en suelo norteamericano, permitir la investigación y el desarrollo de vanguardia, asegurar la cadena de suministro y brindar una mayor transparencia al ecosistema de microelectrónica. Asimismo, busca crear empleos locales y garantizar la seguridad nacional a largo plazo.
La ley llega cuando aumenta la preocupación en la Casa Blanca sobre la dependencia a Asia como fuente de tecnología crítica. Es por eso que la administración de Donald Trump está buscando impulsar nuevas fábricas de chips en Estados Unidos. El gobierno estaría en conversaciones con Intel y TSMC para construir estas fábricas. Incluso, esta última confirmó que construirá una planta con una inversión de 12 mil millones de dólares.
El proyecto crea un aporte reembolsable del 40 por ciento para equipos semiconductores calificados o cualquier gasto de inversión calificado en instalaciones de fabricación de semiconductores hasta 2024.
También propone que la Secretaría de Comercio cree un programa federal de 10 mil millones de dólares que iguale los incentivos estatales y locales ofrecidos a una compañía con el propósito de construir fábricas de semiconductores.
Asimismo, establece un fondo fiduciario por un monto de 750 millones de dólares durante 10 años que se asignará al llegar a un acuerdo con socios gubernamentales extranjeros para participar en un consorcio con el fin de promover la coherencia en las políticas relacionadas con la microelectrónica.