Este análisis es parte de las Predicciones DPL News 2026
Uruguay presenta buenos índices de conectividad. El segundo país más pequeño en superficie de Sudamérica –detrás de Surinam– ha capitalizado las particularidades de su territorio, hoy regado de fibra óptica (12,726 kilómetros tendidos) y con esa tecnología como responsable del 94% de accesos a banda ancha fija. 5G también avanza, de la mano de la inversión privada y por la actividad de una de las pocas empresas públicas saludables de la región: Antel.
La noticia del año fue, como en otros territorios, la salida de la debilitada Telefónica del país. Millicom ya se quedó con su competidor por 440 millones de dólares. “Nos entusiasma establecer presencia aquí, un sitio reconocido por su estabilidad y una clara visión de transformación digital. Vemos un gran valor en el talento de Uruguay y nuestro compromiso es invertir en infraestructura, impulsar la innovación y crear nuevas oportunidades que impulsen el crecimiento digital a largo plazo”, valoró su CEO, Marcelo Benítez.
El cambio de administración modificó las prioridades locales en materia sectorial y las consecuencias se verán en el mercado en el corto plazo. El regreso del Frente Amplio al poder parece traducirse en una pausa en la etapa de apertura de mercado, que se activó a paso lento pero sin pausa a partir de procesos simples, como la entrada en vigencia de la portabilidad numérica, y pasos más complejos, como una nueva ley de Medios en la que prestadores de TV de paga pueden dar Internet.
Yamandú Orsi asumió la presidencia en marzo, en fórmula acompañada por la expresidenta de Antel, Carolina Cosse, con la promesa de “garantizar la soberanía por parte del Estado en lo que refiere a la política de telecomunicaciones con el liderazgo de Antel” y jerarquizar el rol de la que consideró “la principal empresa de telecomunicaciones” del país. ¿Cómo se traducirá esto en hechos? “Compitiendo, así se defiende a Antel, siendo los mejores en todo. Si no seguimos desarrollando nos van a pasar por arriba”, tradujo el presidente de Antel, Alejandro Paz, en diálogo con DPL News.
El sector privado ya advirtió algunos problemas: Asiet alertó recientemente que la Administración Nacional de Usinas y Trasmisiones Eléctricas (UTE) de Uruguay comenzó a retirar equipos de redes de fibra de cableoperadores. Esto luego de que Antel denunciara que varias empresas estaban instalando equipos de sus redes de fibra sobre el tendido eléctrico de la UTE sin autorización. Mientras la estatal deslizó que las empresas optan por este tipo de despliegues para ahorrarse el desarrollo de infraestructura pasiva propia, Asiet recordó que el uso compartido de este tipo de tendidos es práctica común a nivel mundial.
Así, al tiempo que la Unidad Reguladora de Servicios de Comunicaciones (Ursec) trabaja en una renovación interna para fortalecer su perfil técnico y avanzar en aspectos relacionados con defensa de los consumidores, el país tendrá como desafío que la defensa de la compañía pública promovida por el oficialismo no se transforme en barrera para la innovación: debe avanzar a paso firme con regulación inteligente y a prueba de futuro mientras conquista desafíos tradicionales como la conversión por fibra en el interior del país y más habilidades digitales para una población que aproveche los beneficios de la tecnología.
Mientras tanto, la dinámica del mercado tendrá sus propios movimientos tras la llegada de un nuevo operador al tablero.