Este análisis es parte de las Predicciones DPL News 2026
En el ocaso de 2025, Perú está sumido en otro cisma político, algo que no es nuevo ni inusual para el país sudamericano. Al igual que en 2022, el Congreso destituyó al anterior presidente y nombró a su sucesor. Con José Jerí, Perú completó 8 presidentes en 10 años, lo cual exhibe la inestabilidad política que ha vivido en la última década. Tras la asunción del expresidente del Congreso, se ocupó de la consecuente organización de su equipo de trabajo. La destitución de Dina Boluarte trajo consigo una desbandada de su gabinete. Aldo Prieto Barrera fue elegido como ministro de Transportes y Comunicaciones: un número equivalente al de mandatarios (el noveno), pero en menos de la mitad del tiempo (4 años), en tanto que Raúl Marco García Loli fue designado viceministro de Comunicaciones.
El gobierno y el Ministerio no son los únicos lugares donde hubo un cisma; también en el regulador. El 20 de noviembre se notificó la desvinculación definitiva de Rafael Muente del Organismo Supervisor de Inversión Privada en Telecomunicaciones (Osiptel), quien desde mayo ya había sido separado de su cargo, lo que también marca un parteaguas en la historia reciente y las más de tres décadas de vida que tiene el regulador.
Pronóstico
El conjunto de ingredientes descritos anteriormente podrían parecer la receta perfecta del desastre; sin embargo, la predicción de 2026 para Perú va en el sentido contrario, antagónico. Al menos en el sector de telecomunicaciones, todo seguirá como hasta ahora y avanzará lento, pero seguro.
En lo que respecta a la venta de chips móviles a usuarios finales, al regulador continuará con el reforzamiento de la seguridad y la fiscalización de las contrataciones, con todas las herramientas de las que ya ha hecho uso: verificación biométrica, persecución del ambulantaje y de los vendedores callejeros, colaboración directa con las instituciones judiciales y de seguridad (Ministerio Público y Policía Nacional), entre otros mecanismos. El Osiptel seguirá ordenando el bloqueo de líneas móviles vinculadas a delitos y que no estén en la lista blanca del Registro Nacional de Equipos Terminales Móviles para la Seguridad (Renteseg).Ahora bien, lo más importante para el final: Aldo Prieto y Raúl García heredaron una subasta 5G en curso que, además de un ligero cambio de fecha, no ha sufrido mayores retrasos y, en cambio, ha avanzado conforme a lo previsto. Al incorporar mejores prácticas internacionales y ofertar espectro a cambio de obligaciones de cobertura, atrajo el interés de los cuatro mayores operadores del país, Entel, Viettel, Claro e Integratel, los cuales obtuvieron, cada uno, un bloque de 100 MHz en la banda de 3.5 GHz. La firma de los contratos está prevista para el 17 de diciembre de 2025, por lo que, pese a la situación del país, todo está puesto para que el despliegue de la quinta generación móvil en Perú comience en 2026.