Predicciones DPL News 2026 | Brasil: el sector digital tiene mucho en juego en las próximas elecciones
Este análisis es parte de las Predicciones DPL News 2026
En 2026, Brasil realizará elecciones presidenciales, un proceso político que suele reorganizar las prioridades regulatorias y económicas del país. Se trata de un año de fuerte impacto institucional, pues define no sólo al próximo gobierno federal sino también al nuevo Congreso, central para garantizar que agendas y propuestas avancen o se estanquen.
El tercer gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva colocó la agenda digital como un elemento estratégico de soberanía nacional. Su gestión pasó a tratar dominios como Inteligencia Artificial, semiconductores, computación en la Nube, conectividad, Centros de Datos e infraestructura como condiciones para la autonomía económica y la proyección global.
La visión es clara: dominar la Inteligencia Artificial (IA) y las redes tecnológicas hoy es estar en la ruta del poder. Y así el Ejecutivo lanzó políticas de incentivo, líneas de financiamiento, programas para la Industria 4.0, proyectos de inclusión digital, regulación de plataformas y articulaciones internacionales. Algunas de ellas con metas hasta 2026, es decir, el año marcará si este primer ciclo de ejecución de las estrategias realmente consolida las ambiciones del gobierno.
Frente a este escenario, dos ejes deben orientar el debate digital durante la campaña electoral:
1. Regulación de la IA y de las plataformas digitales se vuelve un tema electoral
Con el uso creciente de IA y el aumento de las preocupaciones con la desinformación, las deepfakes y los delitos digitales, la disputa presidencial no sólo debe insistir en la regulación o en la no regulación, ya que estos puntos serán monitoreados de cerca en las campañas después de que el Tribunal Superior Electoral (TSE) endureciera las reglas para el uso de IA y publicaciones impulsadas, y después de que el Supremo Tribunal Federal (STF) responsabilizara a las redes sociales por contenidos de usuarios bajo el Marco Civil de Internet. También deben aparecer propuestas ya presentadas sobre regulación de plataformas, moderación de contenido y seguridad digital.
2. Aceleración de la digitalización como bandera de gobierno
Independientemente del vencedor, se espera que la digitalización del país sea presentada como prioridad. Inversiones en infraestructura digital como Centros de Datos, redes 5G y 6G, conectividad, Nube y la situación nacional en el sector de chips deben intensificarse como estímulos para la economía.
Este movimiento no es aislado; se suma a una agenda más amplia de soberanía digital en año electoral y difícilmente será abandonado, porque atiende intereses tanto del sector privado como de las políticas públicas de inclusión e innovación. Y en un mundo tan digital, mostrarse alineado con la tecnología y saber aprovecharla vale votos.
3. Encuestas y reconfiguración de la derecha
Las encuestas más recientes refuerzan un escenario de ventaja para Lula, quien ya manifestó su intención de competir por un cuarto mandato. El presidente lidera los escenarios simulados de primera vuelta, lo que sugiere una expectativa de continuidad en la política digital y tecnológica del actual gobierno.
El único nombre que aparece con capacidad de reducir esa distancia es el del expresidente Jair Bolsonaro, quien, sin embargo, está fuera de la disputa electoral por haber sido declarado inelegible por el Tribunal Superior Electoral y por enfrentar condena judicial. En este contexto, la derecha pasó a reorganizar su estrategia.
El principal nombre que emerge como alternativa es el del senador Flávio Bolsonaro. Con el aval explícito de su padre, Flávio anunció su intención de disputar la Presidencia y se presenta como heredero político del bolsonarismo, buscando preservar la base electoral conservadora y digitalmente movilizada que el grupo consolidó en los últimos años.
Aunque su candidatura aún enfrenta incertidumbres en términos de viabilidad electoral y alianzas, su entrada en el tablero altera el cálculo político. El Partido Liberal, que mantiene una bancada numerosa y activa en el Congreso, especialmente en la Cámara de Diputados, seguiría teniendo capacidad de influir en debates estratégicos del sector digital, incluida la tramitación del marco legal de la inteligencia artificial, cuyo informe estuvo a cargo de uno de sus parlamentarios, así como de proyectos relacionados con plataformas, datos y economía digital.
Como las elecciones presidenciales ocurren en paralelo a la renovación del Congreso y de gobiernos subnacionales, el resultado final dependerá no sólo de la disputa por el Ejecutivo, sino también de la correlación de fuerzas legislativas. Para el sector digital, 2026 no será apenas una elección política, sino un momento decisivo para definir el rumbo regulatorio y estratégico de la tecnología en Brasil.
Flávio Bolsonaro actualmente es senador por el estado de Río de Janeiro desde 2019 y es el hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro, integrando una familia que ocupa cargos públicos de manera continua desde la década de 1990. Su trayectoria política comenzó en 2003 como diputado estadual, cargo que ejerció durante cuatro mandatos consecutivos, y se consolidó a nivel nacional en la elección que llevó a su padre a la Presidencia.
Su perfil está asociado al bolsonarismo, con un discurso conservador en lo social, foco en la seguridad pública y oposición a agendas regulatorias, sin protagonismo en la formulación de políticas en áreas como tecnología, innovación o economía digital.