Este análisis es parte de las Predicciones DPL News 2026
El triunfo de Javier Milei en las elecciones de medio término en 2025 fue percibido como cheque en blanco para el oficialismo en su plan de profundizar la agenda de reformas políticas y económicas en la segunda mitad del mandato. La repetición enfática del concepto de libertad, parte del himno argentino, es bandera del gobierno y un mensaje que fue bien recibido por el sector, que mostró públicamente una buena valoración general de los pasos dados. Hay pendientes, claro, como aliviar cargas impositivas o destrabar barreras para la instalación de infraestructura.
Algunas tareas ya fueron cumplidas: el DNU 690 que limitó aumentos ya es parte de la historia —fue una de las primeras decisiones de Milei para el sector; lo celebró la industria—, y menos trabas para la importación de equipos se tradujo en mayor claridad en la planificación y ejecución de despliegues. La penetración de banda ancha fija sobre hogares superó el 80% (ya en 2023 era mayor al 78%) y 5G avanza de la mano de los operadores en un ecosistema de conectividad formado con centenares de prestadores de distintos tamaños; la actividad de más de 1,200 cooperativas y pymes telco es una particularidad del mercado local.
El Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom) seguirá intervenido bajo la promesa de dar más transparencia a los procesos y que eso genere más prosperidad para el sector. En los últimos meses hubo cambios drásticos en proyectos base como el Fondo de Servicio Universal, espectro para verticales, y se lanzaron líneas de financiamiento para iniciativas como la renovación y ampliación de redes de última milla, la interconexión a redes de servicios mayoristas, el despliegue de infraestructura para mejorar la calidad de servicio, nuevos despliegues en zonas sin cobertura e inversión en desarrollos de Inteligencia Artificial (IA) aplicada a la prestación de servicios TIC.
El gran tema del año próximo en Argentina, incluso con impacto en esferas ajenas al sector, será la definición sobre la compra de Telefónica por parte de Telecom. La operación se confirmó en febrero por 1,245 millones de dólares y, aunque el comprador ya coloca cifras de su competidor en los resultados, el traspaso de acciones todavía no tiene luz verde. El gobierno analiza el proceso, con una visión particular del presidente Milei, quien dijo públicamente que “(Clarín) se quiere quedar con un negocio de prepo y eso va en contra de los lineamientos de la competencia”. Otros operadores también alertaron que la resultante tendría más espectro del permitido por la ley y advirtieron problemas de concentración en puntos específicos del mapa.
Además, podría haber novedades sobre Arsat. Su presidente, Mariano Greco, aseguró en 2024 que la compañía estatal saldría a la bolsa en 2025, algo que no se concretó al momento pero podría ser realidad en los próximos meses. De mantenerse la normativa actual, la operación incluiría 49% de las acciones que no son del Estado. Esto en un contexto de proliferación de alternativas satelitales, consecuencia de la apertura de ese segmento en el país. La buena relación de Elon Musk con Milei marcó los movimientos del gobierno en este sentido durante los primeros meses de gestión.
Mientras se esperan algunos cambios en estructura y nombres de las autoridades con competencia en el sector, la administración actual mantiene a la Inteligencia Artificial como una de sus grandes metas a mediano plazo. El jefe de Estado apuesta a que Argentina sea cuarto polo de IA del mundo —los tres del podio son China, Europa y Estados Unidos— y ha incluido el tema en la agenda de reuniones internacionales de alto nivel. A esto se agrega un reciente anuncio de inversión de OpenAI y Sur Energy para el “despliegue de una infraestructura para IA a gran escala en Argentina”, para la que invertirán 25,000 millones de dólares. En este punto, el reto será traducir oportunidades en hechos concretos que pongan al país en la lista de promotores de la IA en el mundo, un desafío importante considerando que Argentina pasó del cuarto al sexto puesto en el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA).