Populismo digital

Reforma Jorge Fernando Negrete P.

Una forma de pensamiento que simplifica ideas reduce el análisis a circunstancias y afirma sin datos; piensa poco, pero emociona; no argumenta, pero seduce; afirma mil veces una mentira para llenar su ayuno intelectual con esperanza. Es una estructura mental que necesita de un malo para justificar sus incapacidades y generar pena. Como diría el ex Presidente Felipe González: “se identifica el pensamiento populista cuando ante un problema complejo, se propone una solución fácil”.

Una vez más se difunde un discurso conocido por viejo y lamentable, apelando a la eterna guerra entre David y Goliat, comunicando una visión de sometimiento ante el poderoso, un discurso mediocre por victimista, que narra la pena propia sin contar sus triunfos, volviendo públicos sus fracasos y atribuyéndolos a otros. Se grita la incapacidad vestida de sangre pública que atrae a las masas: la lástima. Se minimiza el beneficio social de una reforma que regaló bienestar digital a los conectados.

¿Hay que defender a las empresas grandes? No. ¿Hay que defender a las empresas pequeñas? Tampoco, no somos socios ni dueños de sus activos, pero tampoco debemos tomar parte ideológica del debate entre buenos y malos.

En una sociedad de derechos e instituciones, la sociedad no está para defender empresas, pero sí el derecho fundamental de los ciudadanos de acceso a Internet, banda ancha, servicios de telecomunicaciones y TIC. Hay que defender un sistema de competencia que libere valor a la sociedad en la forma de precios, calidad, servicio e innovación.

He demostrado con datos públicos que México es el país que ha liberado más valor digital al ciudadano en América Latina. También el efecto nocivo de la sobrerregulación en la forma de preponderancia. He presentado la narrativa pública, antes y después de la OCDE, que dio origen a la reforma telecom. ¿El resultado, la conclusión? Un sistema de competencia donde todos perdieron y han ganado, incluidos los ciudadanos.

La regulación asimétrica es una medicina que toda autoridad regulatoria conoce por temporal, sólo para operadores entrantes y donde se busca el privilegio inmediato que desate transformaciones positivas para los operadores telecom. Si la medicina es permanente, el paciente se vuelve dependiente. Llevamos 12 años sin la medicina real llamada convergencia y padecemos de distrofia permanente atípica para innovar, competir convergentemente y generar cobertura. Padecemos de una obsesión esquizofrénica por la competencia y no por sus resultados.

Tamaño no es equivalente a pérdida de valor social, aquí ejemplos: ICE de Costa Rica 50 por ciento de participación de mercado; Antel de Uruguay 50; Telstra Australia, 51; Belgacom 50; Vodafone Nueva Zelanda 55; Swisscom 58 y Telenor Noruega 56 por ciento. Todas estas empresas rebasan el 50 por ciento del mercado y liberan valor suficiente para, incluso, contar con declaratorias de competencia efectiva.

Otro elemento que caracteriza a estas empresas es que están cercanas al 90 por ciento de cobertura. México no tiene esa cobertura y la paramos cuando nuestro País necesitaba conectar a más de 40 millones de mexicanos. La reforma eliminó el antídoto al tamaño del preponderante. El análisis Herfindahl Hirschman (IHH) fue cierto al determinar el tamaño de una empresa en un mercado determinado, pero un fracaso al argumentar medidas asimétricas en un mercado a medio conectar. Se estancó la cobertura.

Hoy, los adversarios del preponderante América Móvil lideran quejas: “de las 32 mil quejas, la mayoría son contra AT&T e Izzi y la falta de inversión, es la causa”, aseguró Ricardo Scheffield, titular de Profeco. Roy Campos, de consultora Mitofsky, presentó datos más dramáticos. A la pregunta ¿con quién quieren contratar un servicio telecom?, se respondió: América Móvil 58 por ciento, AT&T 14, Movistar 5, Unefon y Megacable, cada una, uno por ciento.

El populismo digital es una distracción. Una empresa grande no debe sacar de foco al regulador, tampoco una pequeña. Es el valor entregado al usuario y sus oportunidades lo que debe dirigir la visión regulatoria.

Presidente de Digital Policy & Law

Twitter @fernegretep

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