Perú | Siga estas recomendaciones para que su empresa esté preparada frente a un ciberataque

Perú 21

Se estima que el 55% de las empresas más grandes del mundo no logra defenderse eficazmente de los ciberataques, según un reporte de Accenture. Los ataques crecen y se diversifican para violentar servidores privados y exponer o apropiarse de datos sensibles de carácter comercial, operativo y financiero, pese a tener medidas de protección.

En el 2020, Perú sufrió más de 28.2 millones de asaltos cibernéticos. En los primeros ocho meses del 2021, fue el tercer país con más embestidas virtuales en la región y el segundo con mayor tasa de crecimiento de amenazas cibernéticas En total, América Latina padeció más de 654 millones de embestidas virtuales hace 2 años, según Kaspersky.

En la actualidad, no basta con protegerse, sino se debe avanzar hacia la ciberresilencia. Así lo estima Álvaro Castro, especialista en digitalización industrial de ABB en Perú, quien explica que ser ciberresilente es la capacidad de prepararse, responder y recuperarse frente a los ataques cibernéticos, a fin de gestionar adecuadamente los riesgos de ciberseguridad y garantizar la continuidad del negocio durante y después de estos incidentes digitales.

De acuerdo con una encuesta que realizó LinkedIn en 2021, solo el 27% de los trabajadores confía en la ciberresilencia que desarrolla su organización. Castro consideró que para que una empresa aspire a ser ciberresiliente debe adoptar estrategias esenciales con enfoque preventivo y a la vez reactivo el primero para neutralizar las vulnerabilidades de hardware y software, los errores humanos y la configuración incorrecta de la seguridad de los programas y sistemas y el segundo para responder integralmente a un ataque en el caso de que suceda.

En el marco del Día Internacional del Internet Seguro, el ejecutivo de ABB brinda tres consejos para que las empresas se encaminen hacia la ciberresilencia:

Auditoría integral. Primero se debe analizar, conocer, determinar y clasificar las amenazas a las que puede estar expuesta la empresa, en función de la dimensión del daño que puedan ocasionar a la red. Para ello, lleva a cabo una evaluación de la infraestructura y los datos contenidos en los sistemas cuyo objetivo es localizar las brechas de seguridad para jerarquizarlas según su nivel de criticidad; y establecer una buena estrategia de gestión de vulnerabilidades basados en protección en capas. “Este procedimiento robustece la estrategia de ciberresiliencia frente a las amenazas más comunes en la red, entre las cuales podemos mencionar el delito cibernético, el hacktivismo y el espionaje cibernético”, aclara.

Monitoreo continuo y protección efectiva. Implementar políticas, sistemas y protocolos que permitan reaccionar eficientemente ante los ciberdelitos. Por tal motivo, sugirió actualizar los antivirus y sistemas operativos, establecer lineamientos para la identificación y autentificación de usuarios y el acceso por niveles a determinada información, además de crear listas de programas seguros para su ejecución en los dispositivos de la compañía. “Estas medidas permitirán crear una línea de defensa ante riesgos cibernéticos. Además, en apoyo con otras soluciones complementarias, podrán monitorear y rastrear todo tipo de programas maliciosos que puedan contaminar, inutilizar o sustraer información de nuestras redes y equipos”, comenta.

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