La conectividad está revolucionando la educación en el Perú, superando barreras geográficas y sociales para ofrecer a estudiantes y docentes acceso a recursos digitales, capacitación y experiencias educativas innovadoras.
Fuente: Claro Perú
En el Perú, la educación enfrenta desafíos históricos: brechas de acceso, falta de recursos actualizados, limitaciones en la formación docente y una marcada desigualdad entre zonas urbanas y rurales.
Según la UNESCO, más del 40% de los estudiantes en áreas rurales del país no accede regularmente a internet, lo que restringe su participación en la educación digital y limita sus oportunidades de desarrollo frente a sus pares urbanos. Esta realidad exige soluciones innovadoras y sostenibles que permitan democratizar el acceso al conocimiento.
En ese camino, la conectividad representa una herramienta poderosa para transformar la educación y cerrar estas brechas. Por ejemplo, gracias a las redes de alta velocidad, un colegio rural puede acceder a bibliotecas virtuales, e, incluso, la tecnología permite que estudiantes de cualquier parte del país realicen visitas virtuales a museos de cualquier parte del mundo, lo cual abre su horizonte cultural y fomenta su curiosidad.
Transformando el aprendizaje con tecnología y conectividad
La conectividad no solo acerca a las personas: transforma la manera en que aprendemos y enseñamos. Hoy, gracias a tecnologías como la fibra óptica, el 4G y 5G, y plataformas en la nube, un colegio en una zona rural puede acceder a bibliotecas virtuales con libros y materiales más actualizados. Herramientas como Google Classroom, Khan Academy o la Biblioteca Digital Escolar del Ministerio de Educación permiten que alumnos y profesores accedan a contenidos de calidad y recursos multimedia en tiempo real, enriqueciendo el aprendizaje y facilitando la investigación.
Asimismo, la capacitación docente también ha dado un salto gracias a la conectividad. Plataformas de videoconferencia y cursos en línea permiten que maestros de todo el país se formen con expertos internacionales, compartan experiencias y actualicen sus metodologías sin necesidad de viajar. Esto contribuye a elevar la calidad educativa y a reducir las brechas de formación entre zonas urbanas y rurales. De hecho, según el VI Estudio Global sobre el Uso de la Tecnología en la Educación, de BlinkLearning, más del 70 % de los profesores encuestados en Perú ya usa herramientas digitales en sus clases.
Además, la tecnología abre puertas a experiencias antes impensables: los estudiantes pueden realizar visitas virtuales a museos, sitios arqueológicos o centros científicos de cualquier parte del mundo, utilizando herramientas de realidad virtual y recorridos 360°. Así, un aula en la Amazonía puede explorar Machu Picchu, el Museo del Prado o la NASA, fomentando la curiosidad y el aprendizaje vivencial sin las barreras de la distancia o el presupuesto.
Y todo esto es posible gracias a la infraestructura y el compromiso de empresas como Claro, que, en sus 20 años en el Perú, ha asumido el compromiso de ser un aliado clave en este proceso de transformación.
La operadora ha invertido en expandir la cobertura y mejorar la calidad de la conectividad, permitiendo que más peruanos accedan a educación de calidad y a las oportunidades que ofrece el mundo digital. Y es que si la educación es la base del progreso, la tecnología es el puente que puede llevarnos más lejos.
Con esa visión de futuro, la misión de Claro Perú se mantiene firme: apostando por reducir la brecha digital y construir un país donde todos puedan aprender, soñar y crecer sin límites. A través de iniciativas como la expansión de redes 4G y 5G, el impulso a la digitalización en escuelas y el desarrollo de alianzas público-privadas, la empresa continúa contribuyendo a que más estudiantes y docentes puedan aprovechar los beneficios de la conectividad.