Para Europa, una IA confiable requiere un ecosistema de alianzas multi-stakeholder y asegurar mismas legislaciones en todo el continente
La Unión Europea está delineando las bases sobre cómo abordará legal y éticamente los desarrollos de Inteligencia Artificial (IA), con un enfoque en el ser humano.
Para garantizar además que el continente pueda materializar el impacto beneficioso que la IA puede generar, un grupo de expertos de alto nivel de IA creado por la Comisión Europea en junio del año pasado elaboró el documento Política y Recomendaciones de Inversión para una Inteligencia Artificial.
La IA confiable no es un fin en sí mismo, sino que puede ser un medio para mejorar el bienestar individual y social, detalla el documento. Para eso requiere sostenibilidad, crecimiento y competitividad, e inclusión. Por eso elaboraron una serie de recomendaciones dirigidas a las instituciones europeas y los Estados miembros.
Empoderar y proteger a los humanos y la sociedad: para eso, los individuos deben conocer y comprender las capacidades, limitaciones e impactos de la IA. También deben tener habilidades necesarias para el uso de la tecnología y contar con garantías adecuadas contra cualquier impacto adverso que la IA pueda traer.
Adaptar un enfoque personalizado del ecosistema IA: los gobiernos deberán observar el impacto general de la IA en la sociedad y su potencial, pero a la vez deberán comprender sensibilidades de las soluciones en contextos de negocio.
Asegurar un mercado único europeo para una IA confiable: debe haber armonización de la legislación.
Habilitar los ecosistemas IA a través de alianzas multi-stakeholder: la implementación requiere la cooperación de múltiples partes interesadas.
Fomentar la economía europea de datos: que incluya la interoperabilidad de datos y disposiciones de acceso y al intercambio de la información.
Aprovechar el papel multifacético del sector público, que tiene que liderar con el ejemplo y a la vez garantizar la protección sólida de los derechos fundamentales.
Fortalecer y unir las capacidades de investigación de Europa, creando, por ejemplo, Centros de Excelencia en IA. También debe fomentar la educación de la IA en todos los eslabones de enseñanza.
Adoptar un enfoque de gobierno basado en el riesgo para IA y asegurar un marco regulatorio apropiado, como por ejemplo, analizar si las leyes existentes siguen siendo aptas para un mundo impulsado por la IA.
Estimular un entorno de inversión abierto y lucrativo, a través del apoyo al sector privado.
Adoptar una forma holística de trabajo, combinando una visión a largo plazo con un plan de acción para los próximos 10 años.
“Deseamos transmitir un sentido de urgencia a los responsables de la formulación de políticas, tanto a nivel europeo como nacional, para ganar impulso en la aplicación de la IA confiable para el beneficio de los individuos y las sociedades en Europa”, concluye el documento con las recomendaciones de los expertos.