Alrededor de 1.36 millones de personas que acuden a centros médicos, se beneficiarán con la instalación de calentadores solares en tres instalaciones de salud del país, lo que ayudará a su vez a mitigar el impacto al medio ambiente, rediciendo las emisiones de dióxido de carbono (CO2).
Estos equipos se instalan en el Hospital San Miguel Arcángel (HISMA), en el distrito de San Miguelito, en el Hospital Luis Chicho Fábregas en la provincia de Veraguas y en el Hospital José Domingo de Obaldía en Chiriquí.
El país ha recibido del Fondo Mundial para el Medio Ambiente un aproximado de $2 millones no reembolsable para el desarrollo de un mercado de calentadores solares de agua a nivel nacional y es ejecutado por la Secretaría Nacional de Energía, a través del proyecto Termosolar Panamá, con apoyo del Ministerio de Ambiente, Ministerio de Salud y otras instituciones.
“El agua caliente permite que los tejidos se abran y le quiten las bacterias, la sangre que queda en las piezas de ropa después de las operaciones. Podemos ser más eficientes con ciertos recursos”, indicó José Abdiel González, oficial de mantenimiento del HIMSA.
Actualmente los hospitales utilizan calderas que funcionan con combustibles diésel. En el caso específico del HSMA, no se ha eliminado el uso de calderas, más bien fueron complementadas con calentadores solares de agua para mantener el uso de combustibles en lo más mínimo.
Consulta más información aquí.