En marzo de 2014, Panamá se convirtió en el primer país de Centroamérica y el quinto de Latinoamérica donde se instaló Uber. Han transcurrido 10 años y desde entonces, la aplicación que conecta a socios conductores con usuarios que desean trasladarse, ha experimentado un crecimiento constante y cuenta con más de 2 millones de personas.
Con más de 70 millones de viajes realizados en está primera década, la aplicación pionera en el mercado panameño ha contribuido en la economía de alrededor de 60.000 familias, las que encontraron en la plataforma una fuente de ganancias adicionales.