Operadores de TV de paga en Brasil abogan por flexibilidad regulatoria para ampliar la calidad y diversidad de oferta

La Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel) avanza en la reevaluación de las obligaciones regulatorias del Servicio de Acceso Condicionado (SeAC), que abarca a la televisión por suscripción en Brasil. En la Tomada de Subsidio Nº 4, que finalizó en septiembre, los principales operadores del sector –Claro, Telefónica, Oi y Sky (Vrio)– presentaron sus consideraciones, con un diagnóstico común: el marco regulatorio del SeAC quedó obsoleto ante el avance del streaming y la transformación digital.

Claro Brasil fue categórica al señalar que las reglas vigentes generan un escenario de competencia desleal frente a las plataformas OTT. La empresa recordó que mientras los operadores de TV de paga cumplen exigencias de must carry, cuotas de contenido, calidad y tributación elevada, los servicios digitales ofrecen productos más flexibles, con menos obligaciones y precios más bajos.

En su contribución, Claro apoyó la decisión reciente de la Anatel de suspender cautelarmente algunas reglas aplicables al servicio de TV por suscripción en el ámbito de la revisión del PGMC. Para la compañía, este es un paso en la dirección correcta, pues permite la posibilidad de recuperar cierta competitividad frente a los servicios de streaming.

La compañía también citó un estudio de la consultora Alvarez & Marsal que demuestra que los costos regulatorios agregan cerca de R$10 por suscriptor al precio final de la TV por suscripción. Ese sobrecosto encarece el servicio en un mínimo de 9% frente a alternativas de streaming.

Para SKY, el servicio de TV de paga atraviesa una crisis estructural debido a la transformación del mercado audiovisual. Señala que la consolidación de las plataformas OTT como servicios sustitutos, la piratería y un marco regulatorio obsoleto han provocado la pérdida de casi 60% de la base de suscriptores desde 2014. Según los datos, en julio de 2025 sólo quedaban 8.1 millones de accesos, frente a los 19.6 millones registrados en su pico histórico.

El operador de TV de paga de Vrio destacó en su contribución también el avance la revisión del PGMC, pero entiende que esta exención regulatoria debe cubrir todas las ofertas de servicios, incluidas las vendidas a través de combos con otros servicios de telecomunicaciones.

“Es necesario derogar todas las disposiciones infra legales, emitidas por la Anatel, que no estén expresamente previstas y/o no encuentren correspondencia en la Ley de la SeAC- TV de Paga, en el CDC y en los Decretos que la reglamentan”, detalló Vrio. También propuso realizar ajustes de temas que atañen al sector en otras regulaciones, como el Reglamento sobre la Calidad de los Servicios de Telecomunicaciones o el Reglamento sobre el Uso de Servicios de Telecomunicaciones en Desastres, entre otros.

SKY remarcó que la protección al consumidor seguiría garantizada por la legislación vigente, como el Código de Defensa del Consumidor, y que una modernización normativa es esencial para equilibrar la competencia. El objetivo, asegura, es permitir que los operadores de TV de paga tengan la flexibilidad necesaria para innovar, retener usuarios y competir de forma efectiva frente a los servicios digitales.

Por su parte, Telefónica (Vivo) remarcó la convergencia tecnológica y la piratería como factores decisivos en la pérdida de suscriptores del servicio de TV por suscripción. La empresa enfatizó que la masificación de la banda ancha y la popularización de dispositivos como TV Boxes facilitaron la migración a plataformas digitales, que ofrecen más libertad de elección al consumidor.

Telefónica reclamó que la asimetría regulatoria es insostenible: mientras el SeAC paga ICMS (Impuestos sobre servicios) de hasta 29%, los servicios OTT están sujetos al ISS, con una alícuota máxima de 5%. Esa diferencia, sumada a las obligaciones de retransmisión y cuotas de contenido nacional, coloca a la TV por suscripción en clara desventaja, afirmó.

La empresa defendió que una revisión profunda de las obligaciones regulatorias es necesaria para garantizar “mayor equidad” entre los modelos de negocio. A su juicio, la flexibilización de reglas no sólo ayudaría a la sostenibilidad de los operadores, sino que también ampliaría la diversidad y calidad de la oferta para el consumidor brasileño.

En el caso de Oi, la compañía subrayó que el SeAC enfrenta “graves distorsiones competitivas”. En su contribución, señaló que la base de suscriptores de TV de paga se redujo casi 60% desde 2014, debido a la rigidez regulatoria y al avance de modelos digitales más ágiles y adaptados a los hábitos del usuario.

Otro punto central en la contribución de Oi fue la carga tributaria. El operador sostuvo que el SeAC está atado a fondos sectoriales como el FUST y Funttel, además de la Condecine, lo que eleva el costo por usuario.

En conjunto, las contribuciones de Claro, Telefónica, Oi y Sky coinciden en que el SeAC no puede sostenerse con el marco actual. Todas piden a la Anatel que avance en la simplificación de las reglas, la reducción de obligaciones asimétricas y una mayor convergencia regulatoria con los modelos digitales.

En su aporte, Strima, asociación que representa a las empresas de streaming, sostuvo que no correspondería extender al streaming las mismas reglas aplicables al servicio de TV por suscripción, ya que se trata de sectores con realidades y desafíos distintos. Strima enfatizó que cualquier intento de “igualar” regulatoriamente a ambos servicios debe ser evaluado con cuidado, y que lo más prudente es revisar si las reglas que hoy pesan sobre el SeAC siguen justificadas, en lugar de replicarlas sobre los servicios de video bajo demanda.

Como parte de la Agenda Regulatoria 2025-2026, la Anatel tiene como objetivo evaluar los costos regulatorios asociados a las obligaciones a las que está sujeta la TV de paga. Ahora, la Agencia deberá analizar las aportaciones y definir qué reglas podrán ser eliminadas o flexibilizadas en la nueva agenda regulatoria.