La Autoridad Nacional de Comunicaciones (Anacom) de Portugal determinó que Dense Air debe comenzar de inmediato a utilizar los 40 MHz que posee en la banda de 3.6 GHz, bajo pena de perder el derecho sobre las frecuencias adquiridas en la subasta 5G.
La Anacom constató que Dense Air no inició la prestación de servicios antes del plazo final del 26 de noviembre de 2024 y le concedió tres días hábiles —es decir, hasta este 25 de junio— para demostrar que activó el espectro, que permanece inactivo meses después del vencimiento de la obligación.
La decisión forma parte de un “sentido probable de decisión”, un tipo de acto administrativo de la reguladora portuguesa que indica su posición preliminar antes de una medida definitiva. Esta acción también abre un plazo para que la empresa se manifieste.
Por su parte, Dense Air justifica la inactividad alegando inviabilidad económica, provocada por el cobro de tasas de uso del espectro que considera discriminatorias. La empresa incluso devolvió parte del espectro legado y judicializó el tema.
La Anacom, por supuesto, defiende el uso eficiente del espectro, subrayando que mantener frecuencias ociosas compromete la gestión de un recurso escaso y perjudica la competencia.
La banda de 3.6 GHz, esencial para 5G, fue adjudicada a cinco operadores en la subasta de 2021: MEO, Vodafone, NOS, NOWO (posteriormente transferido a DIGI tras la adquisición de la empresa) y Dense Air. La eventual salida de esta última podría reconfigurar el mercado portugués y abrir espacio para una redistribución del espectro.