Oficina de Competencia propone política para reducir costo del servicio móvil en Canadá, tras promesa de Trudeau para ser reelegido
El proyecto contempla la entrada de nuevos jugadores al mercado, abriéndose paso como OMVs inicialmente.
Antes de que fuera reelegido, el Primer Ministro de Canadá, Justin Trudeau, se comprometió a reducir 25 por ciento el precio del servicio móvil. Un mes después, la Oficina de Competencia propuso implementar una política para abaratar las facturas inalámbricas, al establecer mecanismos para la entrada temporal de más operadores móviles virtuales (OMV) que sólo funcionarían bajo este modelo mientras amplían sus redes independientes.
El proyecto consiste en permitir que los proveedores tradicionales arrienden sus redes a nuevos jugadores, si estos últimos tienen la intención de invertir en su propia infraestructura. La entrada de estos llamados “disruptores inalámbricos” estimularía la competencia y reduciría las tarifas para los consumidores, de acuerdo con el plan que fue presentado a la Comisión Canadiense de Radio Televisión y Telecomunicaciones (CRTC).
La nueva política parte del argumento de que los precios son entre 35 a 40 por ciento más bajos en aquellas regiones donde han llegado nuevos actores, y no sólo existen los principales competidores que son Bell, Rogers Communications y Telus. Así sucedió con la entrada de Freedom Mobile y Videotron.
Pese al menor apoyo que tuvo en las urnas, Trudeau seguirá como primer ministro durante un segundo periodo en el que no tendrá la mayoría absoluta en la Cámara de los Comunes. En materia de telecomunicaciones, esta fue una de sus promesas más emblemáticas, pues sostuvo que los canadienses no deben elegir entre “tener un teléfono celular y calentar sus hogares”.
En Canadá existe una alta concentración de mercado que se refleja en el alto costo del servicio móvil. Si nuevos “operadores regionales” alcanzan una cuota de mercado por lo menos de un 5.5 por ciento, la reducción de los precios sería significativa para los consumidores, sostiene la Oficina de Competencia.
Sin embargo, el proyecto hace énfasis en que sólo se promovería la llegada de actores como OMVs de manera temporal, en busca de que se consoliden, porque de lo contrario estarían atados a las compañías tradicionales y no se observarían fuertes cambios en el mercado.
Los OMVs “pueden generar precios más bajos y más opciones, pero también podrían amenazar el progreso demostrado en mejorar la competencia en esta industria hasta la fecha”. Por ello, necesitan transformarse en proveedores con independencia para ofrecer banda ancha móvil de calidad y seguir invirtiendo en sus redes.