Ya no puede discutirse que los altos precios en el espectro generan un impacto negativo en los consumidores. Los países con políticas de espectro deficientes, que inflan los precios o retrasan las asignaciones, están provocando que millones de personas no puedan acceder a los servicios de banda ancha móvil, de acuerdo con el nuevo informe El impacto de los precios del espectro en los consumidores, publicado por la GSMA en el marco del ITU Telecom World 2019.
El informe proporciona evidencia sólida para vincular directamente los precios altos de las frecuencias con resultados negativos para el consumidor, como es un despliegue lento de la red, calidad de servicio reducida y cobertura móvil deficiente.
Por ejemplo, el documento revela que en los países desarrollados, los altos costos jugaron un papel importante en la desaceleración del despliegue de las redes 4G, mientras que en los países en desarrollo, los precios fueron casi tres veces más caros que en los países desarrollados. En estas naciones, se desaceleró el despliegue de redes 3G y 4G, y hubo reducciones a largo plazo en la calidad general de la red.
Otro de los hallazgos del estudio es que, en los países con precios más altos, la red 4G del operador móvil promedio habría cubierto un 7.5 por ciento más de población si hubiera adquirido el espectro más barato.
Cobertura 4G simulada si los precios exteriores hubieran estado en línea con los niveles medios globales, 2011-2017
Fuente: GSMA
Además de los precios, otros factores influyeron en la calidad del servicio, como es la cantidad de espectro adjudicado: durante el periodo de análisis, 20 MHz adicionales de espectro 4G aumentaron las velocidades promedio de descarga entre 1 y 2.5 Mbps.
“Limitar artificialmente el suministro de espectro, incluso a través de apartados, conlleva grandes riesgos. Cuando se ofrece espectro adicional en beneficio de todos, los consumidores experimentan servicios móviles de mayor calidad”, sostiene el informe.
Por eso la GSMA recomienda que los países lancen al mercado el espectro tan pronto como haya un caso de negocio para que los operadores lo usen. Además, sugiere que los formuladores de políticas públicas trabajen con las partes interesadas para permitir una licencia de espectro oportuna, justa y efectiva en beneficio de la sociedad.
“Cualquier gobierno que valore el espectro para maximizar los ingresos ahora lo hace con pleno conocimiento de que sus acciones tendrán repercusiones negativas en los ciudadanos y el desarrollo de servicios móviles. Ahora tenemos pruebas claras que demuestran que al restringir la capacidad financiera de los operadores para invertir en redes móviles, millones de consumidores sufren”, sostuvo Brett Tarnutzer, jefe de Espectro de la GSMA.