Nueva supercomputadora Jaci entra en operación en Brasil

Brasil inauguró el pasado 11 de diciembre la supercomputadora Jaci, un equipo de alto rendimiento que ampliará la capacidad del país en previsión meteorológica, modelización climática y monitoreo ambiental.

La ceremonia de lanzamiento tuvo lugar en la unidad del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE) en Cachoeira Paulista (São Paulo) y contó con la presencia de la ministra de Ciencia, Tecnología e Innovación (MCTI), Luciana Santos, y del director del INPE, Antônio Miguel Vieira Monteiro.

El nuevo sistema sustituye al supercomputador Tupã y ofrece una capacidad de procesamiento entre cinco y seis veces superior, además de una capacidad de almacenamiento 24 veces mayor. Su potencial para generar previsiones meteorológicas es más rápido y detallado, lo que se espera que impulse avances en la comprensión de fenómenos climáticos y en el apoyo a alertas de desastres naturales.

Jaci es el primer gran hito del Proyecto RISC (Renovación de la Infraestructura de Supercomputación del INPE), una iniciativa que prevé la modernización de Centros de Datos Científicos hasta 2028. El proyecto incluye la instalación de nuevos sistemas de procesamiento, la ampliación de la infraestructura eléctrica y la construcción de una planta fotovoltaica para mejorar la eficiencia energética del parque computacional.

Con su capacidad ampliada, el supercomputador también permitirá la operación plena de MONAN, un modelo climático brasileño desarrollado para representar con mayor precisión las condiciones ambientales de América del Sur: lo que puede fortalecer estudios sobre clima, agricultura, defensa civil y políticas públicas basadas en evidencia científica.

Jaci recibió su nombre mediante una votación popular en redes sociales, en la que más de 2 mil personas eligieron entre opciones inspiradas en mitologías indígenas. El nombre rinde homenaje a la diosa de la Luna en la mitología tupí-guaraní, compañera del dios del trueno, Tupã.

La inauguración también marcó la toma de posesión oficial de Antônio Miguel Vieira Monteiro como director del INPE, consolidando la nueva fase de modernización de la institución.