La empresa de nanotecnología de uno de los hombres más ricos del mundo, Elon Musk, se ha quedado sin una de sus cabezas directivas.
El cofundador de Neuralink, Max Hodak, publicó en su cuenta de Twitter que renunció a la compañía sin dar más detalles sobre su partida.
“Ya no estoy en Neuralink (desde hace unas semanas)”, tuiteó. “¡Aprendí mucho allí y sigo siendo un gran animador de la empresa! Adelante con nuevas cosas”.
Aunque Hodak no dio detalles sobre su salida, el cambio de liderazgo en una empresa que ni siquiera ha sacado un producto al mercado es un poco inquietante.
Se especula que su partida se debe a las grandes expectativas sobre los avances de Neuralink, que Musk se ha encargado de presumir por todos lados.
El mes pasado, la compañía publicó un video en YouTube en donde muestra cómo un chimpancé mueve el cursor de una pantalla de computadora con su mente, a través del implante cerebral.
También han surgido informes sobre exempleados que describen una cultura interna caótica en Neuralink. Algunos afirman que a los científicos se les presiona demasiado con el tiempo límite en que pueden entregar sus proyectos.