Mujeres discuten el reto de llevar Internet en México a donde nadie más llega
Directoras de pequeños operadores y especialistas en telecomunicaciones compartieron experiencias sobre cómo llevar conectividad a zonas alejadas.
Ciudad de México. En una industria históricamente dominada por grandes corporativos y donde la brecha digital sigue castigando a las zonas rurales de México, un grupo de mujeres está demostrando que la verdadera conectividad se construye en el territorio.
Durante el primer Encuentro Nacional de Pequeños Operadores, organizado por el Organismo Promotor de Inversiones en Telecomunicaciones (Promtel), Clara Luz Álvarez, experta y figura clave en el sector de las telecomunicaciones, así como diversas directoras y coordinadoras de empresas en la industria compartieron lo que significa ser un “operador de proximidad” en México.
El patrón es claro, donde los grandes operadores no ven un modelo de negocio rentable, estas emprendedoras ven una necesidad imperante de justicia social, asumiendo riesgos patrimoniales, operativos y técnicos para conectar a sus comunidades.
La resiliencia técnica fue uno de los ejes centrales de la mesa. Viridiana Prudente, directora general de Afroclick en la Costa Chica de Guerrero, relató cómo la nula presencia de servicios de telecomunicaciones la llevó a invertir los ahorros familiares para crear un enlace mediante “saltos” desde Acapulco hasta las cercanías con Oaxaca.
“Por primera vez en mi zona, personas que tenían familiares en Estados Unidos pudieron comunicarse”, explicó Prudente.
Esta infraestructura local ha demostrado ser vital, pero también vulnerable ante los embates climáticos.
Por su parte, Ana Cuéllar, directora general de Arestronic, destacó que el principal freno para el despliegue rural no es la tecnología per se, sino la tramitología y el diseño deficiente de infraestructura.
“Los operadores no se detenían por tecnología, se detenían por no saber cómo desplegar frente a las entidades federativas. Tenemos que entender el territorio, no sólo el escritorio”, señaló Cuéllar, cuya firma asiste a pequeños ISPs con ingeniería de campo.
Por su parte, modelos como el de Redes A.C., representado por Mariana Lima, apuestan por la autonomía absoluta. Proyectos como Telecomunicaciones Indígenas Comunitarias en Cuetzalan, Puebla, buscan que sea la propia comunidad quien opere técnica, administrativa y legislativamente su red.Otros OMVs de corte social, como Yo Soy Bienestar, dirigido por Brianda Peralta, están buscando descentralizar la venta de servicios convirtiendo a locales comerciales en distribuidores, generando microeconomías circulares mientras se abate la desconexión.