El Sol de México – Javier Orozco
En el sector telecomunicaciones y radiodifusión el gran reto para 2025 será la definición y consolidación de las nuevas autoridades en la materia, así como la emisión o adecuación de la legislación secundaria que de último momento se metió en la reforma de 2024 que extinguió al Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), ambos aspectos serán esenciales para la seguridad y certeza jurídica.
Es necesario que haya claridad en quién habrá de ejercer las funciones regulatorias, de competencia económica para evitar prácticas monopólicas y de promoción del desarrollo y conectividad social; además de que no vaya a ver cambios inesperados o retroactivos a las reglas del juego y, sin duda, en la actualización de la ley deben participar los operadores y no privar una visión estatista.
En el caso del IFT veremos la última etapa de este regulador, acotado presupuestalmente con sólo un 30% del presupuesto que había solicitado para 2025, hay opiniones que refieren que no habrá ni para pagar salarios, se caerán proyectos (licitación 5G), tal parece que sólo alcanzará para pasar la estafeta a las nuevas autoridades.