Reforma Luis Pablo Segundo
En los próximos dos años, las áreas operativas en la industria 4.0 serán el blanco favorito de los ciberdelincuentes, quienes obtendrán ganancias similares a lo que valdrá el mercado nacional de exportaciones.
Antonio Ramírez, director de Claroty Latinoamérica Norte, explicó que las compañías de manufactura, automotriz, minería, energía y todas las relacionadas a la llamada “cuarta revolución industrial” ocupan tecnologías operativas con pocos o nulos mecanismos de defensa cibernética.
Aunque se cuenten con equipos o dispositivos recientes o de 10 o más años, toda la tecnología existente siempre podrá ser atacada desde el exterior, apuntó el experto.
En tanto que la tendencia del nearshoring en México permitirá que el desarrollo industrial tenga un importante crecimiento junto con las ciberamenazas, aseguró la firma Panduit.
A lo largo del 2023, la necesidad de las compañías por ser competitivas y adaptarse a los nuevos modelos de la industria 4.0, empujará su transformación digital y demandará la automatización de ciertos procesos productivos.
Ramírez detalló que los hackers enfocan sus ataques en las operaciones, pues son la parte más débil de las empresas.
“Los atacantes son cada vez más disruptivos ¿Qué más disruptivo puede ser que ir sobre el core de negocio?”, afirmó.
Señaló que el porcentaje de ataques que se tiene a entornos operacionales se estima actualmente en 30 por ciento, pero para 2025 será 65 por ciento.
Para ese año, se prevé una pérdida mundial por ciberataques de 10.5 trillones de dólares a nivel mundial.
Antonio Ramírez, director de Claroty Latinoamérica Norte
“Los atacantes son cada vez más disruptivos ¿Qué más disruptivo puede ser que ir sobre el core de negocio?”.
