México, uno de los mercados más importantes para Visa en los próximos 10 años: Ryan McInerney
Cancún, Quintana Roo. En 2026 y 2027 habrá una gran digitalización del comercio propiciada por la Inteligencia Artificial, afirmó el CEO de Visa, Ryan McInerney, durante la 89ª Convención Bancaria.
McInerney explicó que, a finales de los años noventa hubo una gran ola de digitalización impulsada por el e-commerce; luego, alrededor del 2015, por el comercio móvil, y en este bienio habrá una digitalización impulsada por la IA.
No obstante, el CEO aseguró que el comercio impulsado por IA y comercio agéntico va a tener un impacto mayor que sus predecesores, en tanto que las plataformas de agentes y los pagos agénticos van a cambiar las compras y el comercio de una forma muy profunda.
Por ello, dijo, Visa lanzó su plataforma de comercio inteligente, que resolverá los contracargos, las disputas entre emisores y adquirentes y los reembolsos con los agentes, al igual que lo hacen con los humanos.
En diálogo con Jorge Arce, vicepresidente de la ABM, McInerney compartió que Visa tiene 5,000 millones de tarjetas que se aceptan en más de 200 países. Añadió que en 2025, la compañía obtuvo más de 40,000 millones de dólares en ingresos, de los que 25% fueron de servicios que les proveen a sus clientes, como seguridad y soluciones de procesamiento.
Afirmó que, en aras de ser seguros y garantizar la confianza, continuarán invirtiendo globalmente en prevención de fraude para entregar su stack a través de un único API.
Revolución interna por la IA
McInerney expuso que Visa tiene 35,000 empleados, y ahora su papel será gestionar a los agentes de IA con el mismo nivel de efectividad que gestiona a las personas.
Agregó que en la compañía promueven el uso de la IA y, por ello, todos los colaboradores tienen acceso a cada LLM disponible, como ChatGPT, Gemini, Grok y Mistral, y para ver qué tan comprometidos están, miden cuántos tokens han procesado, los cuales, hasta ahora, ascienden a un billón (trillion). Sin embargo, dijo que el mayor cambio ha sido en producto y tecnología, con lo que ahora el 60% de los nuevos desarrollos son asistidos por IA.
México, la mayor oportunidad
México es uno de los mercados más importantes para Visa en los próximos 10 a 15 años y es, quizás, la mayor oportunidad que tiene la compañía en el mundo, por ser una economía tan grande con una gran cantidad de efectivo y una penetración tan alta de celulares. “Tengo una gran pasión por la oportunidad en México. Es muy importante para Visa. No puedo pensar en ningún otro país que tenga esa receta”, asentó.
McInerney dijo que Visa continuará invirtiendo globalmente en la seguridad, para traer sus productos a México y entregar los tipos de innovación que pueden impulsar la digitalización.
Como un avance notable, compartió que hace 5 años el porcentaje de Tap to pay era 0%; hace 3 años, de 3%, y ahora es de 30%, por lo que vaticinó que ascenderá a 100% en cinco años. No obstante, advirtió que primero hay que hacer los básicos bien, como la aceptación, ya que todavía el 50% de los comercios no aceptan pagos con tarjeta y además aún hay mucho fraude, sobre todo en el e-commerce.
Futuro: tokenización y stablecoins
“La tokenización es la base de todo lo que viene. Todo se tokenizará”, afirmó McInerney, y destacó que Visa ya tiene 18,000 millones de tokens. Mientras que, a propósito de las stablecoins, auguró que estas desempeñarán un papel importante en casos específicos.
Además, recordó que la compañía tiene rieles bancarios y, en los últimos años ha habido una proliferación de diferentes métodos de pagos, como cripto y BNPL, lo cual trae más competencia y nuevos rieles y, aseguró, eso hace que Visa sea mejor.
El CEO definió a Visa como un hyperscaler de pagos y movimiento de dinero en todo el mundo, y una red de pagos. “Sólo existen unas pocas redes en el planeta que midan su base de usuarios en miles de millones y somos una de ellas”, aseveró, y dijo que su misión es unir al mundo en los pagos: “Somos una plataforma que conecta el mundo”.
Por ello, externó su preocupación por un mundo que está fragmentado. “El mundo está menos conectado de lo que estaba hace un par de años”, concluyó.