El Financiero – Ana de Saracho
La conectividad tiene la posibilidad de cerrar brechas. ¿Qué pasaría si en las zonas remotas del país la gente que se dedica a la agricultura tuviera un buen acceso a internet? ¿Tendrían una oportunidad para vender sus cosechas a una cadena de supermercados o quizás de comercializar sus productos directamente con restaurantes?
Este es solo un ejemplo de la relevancia de la conectividad, un ejemplo que esconde dos necesidades: conectar a los no conectados e impulsar la adopción digital, es decir, que la población tenga los conocimientos para sacar el mejor provecho del internet.