lunes, enero 30, 2023
HomeCOLUMNISTASMéxico | En la era digital y las plataformas de streaming, comparar...

México | En la era digital y las plataformas de streaming, comparar beneficia a todos

El Economista Rodrigo Barajas

Fue hace una década cuando Netflix abrió su servicio de streaming en México y Latinoamérica (algunos años antes ya operaba en Estados Unidos) desde entonces y con mucho mayor auge a partir de la pandemia, han surgido cualquier cantidad de plataformas de contenidos online que han subido en su anaquel éxitos taquilleros, estrenos de series y películas, y ahora también distintos deportes y torneos internacionales.

Esta revolución de servicios por internet, sin duda, ha traído grandes beneficios a los usuarios. Hoy en los dispositivos móviles, pantallas inteligentes, tabletas y computadoras, se tiene acceso inmediato a cualquier contenido de preferencia; esto implica además la posibilidad de verlo en el horario que a cada quien mejor le acomode, en casi cualquier lugar, idioma, incluso, descargándolo para consumirlo cuando no se cuente con internet.

En poco tiempo, las grandes compañías que ofrecían servicios de tv de paga, han tenido que modificar sus ofertas y tarifas, haciendo importantes ajustes a sus soluciones y paquetes para conservar a sus clientes, pues es cada vez más común, que las personas escojan únicamente aquellas plataformas que le interesan y sólo contratar los servicios de internet.

Pero no todo es miel sobre hojuelas, pues el no tener cortes promocionales y contar con disponibilidad vía streaming, también ha provocado que el pago por más plataformas sea incluso más caro que la solución empaquetada de antaño. Lo más recomendable es analizar qué conviene más y consumir aquellas plataformas que se utilizan y/o cumplen con los gustos personales y familiares, hacer una revisión periódica de las que se tienen, evaluar su uso y decidir si vale la pena o no, seguir pagando la suscripción.

Este fenómeno digital, se puede comparar de cierta manera con el sector bancario, donde también desde hace muchos años se han desarrollado soluciones en línea para que sus clientes puedan administrar todos los servicios y productos que tienen con cada institución. Sin duda, un cambio radical en la forma de manejar los recursos respecto a la banca tradicional del siglo pasado y que ha beneficiado a millones de cuentahabientes en todo el país al poder tener el banco en la palma de la mano en el momento que lo requiere.

Lo anterior ha traído consigo el desarrollo de nuevos participantes, mejor conocidos como fintechs, que han encontrado una gran oportunidad para ofrecer soluciones financieras para los clientes, con ideas innovadoras en sus procesos de contratación, pero al igual que con los servicios de las plataformas de streaming, se deben considerar algunos factores.

Las nuevas aplicaciones de servicios financieros pueden ofrecer varias alternativas atractivas para los clientes. Sin embargo, en muchos de los casos, las fintech tienen que recurrir al cobro de tasas de interés altas para poder financiar sus operaciones y cubrir los riesgos inherentes de sus usuarios; de igual forma, los clientes en algunos casos tienen protección limitada en sus ahorros, no necesariamente están cubiertos por el IPAB, o por la regulación bancaria tradicional. En este caso, lo más recomendable es reflexionar para qué se quiere contratar y hacer una comparación minuciosa entre éstas. Sin importar la decisión, lo más importante es saber si uno tiene disciplina y, sobre todo, control de sus finanzas.

En conclusión, la tecnología ha traído excelentes oportunidades para aprovechar mejor los servicios en línea, la calidad de vida, de acceso a la información, entretenimiento y soluciones prácticas para la vida diaria. No hay que olvidar que la mejor manera de cuidar y proteger las finanzas personales y familiares es investigar todo lo que se pueda para hacer de la tecnología una gran aliada y no una enemiga.

DPL News
DPL Newshttps://dplnews.com/
Digital Policy & Law es una empresa especializada en el análisis estratégico de las políticas públicas de telecomunicaciones, TIC y economía digital.

LEER DESPUÉS