El gobierno federal mexicano ha empezado un pulso por el control de la banda de 2.5 GHz. El gobierno quiere hacerse con los 40 Megahertz de frecuencias todavía disponibles en ese espectro, que además son de alcance nacional. Pero el Instituto Federal de Telecomunicaciones —con respaldo en la Constitución y la legislación sectorial vigentes—, colocó esas licencias en la que será la primera subasta 5G de México, para que sea el mercado el que decida su futuro mediante la Licitación IFT-12.
La determinación del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) causó un disgusto a la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT), una de las autoridades que pronto sucederá al IFT. La ATDT pugna porque la banda de 2.5 GHz sea gestionada por el gobierno federal y que posteriormente se le entregue a la empresa público-privada Altán Redes, que lleva casi un año buscando la manera de hacerse con esas frecuencias, a través de un mecanismo distinto a una licitación o por medio del mercado secundario del espectro.