Estambul, Turquía. Li Jie, presidente de 5G y LTE Product de Huawei, destacó la llegada de 5.5G como un salto cualitativo en la capacidad de respuesta de las redes, enfocándose en una conectividad “neuronal” que imita la velocidad y eficiencia del cerebro humano, preparada para sostener la expansión de dispositivos y aplicaciones basadas en Inteligencia Artificial (IA).
Bajo el lema de “más rápido no es suficiente,” Li Jie subrayó que, para enfrentar el futuro de la Inteligencia Artificial móvil, las redes necesitan evolucionar más allá de la velocidad y apostar por una conectividad estable y adaptable que permita a los dispositivos y servicios funcionar de manera más “neurológica”.
Este concepto va más allá del simple incremento de capacidad y rapidez. Plantea que la red responda como lo haría el sistema nervioso de una persona: de forma instantánea y eficaz.
Huawei denomina esta fase de 5.5G como “conectividad neuronal,” donde la latencia reducida, la capacidad de respuesta y la estabilidad de la red serán determinantes para cumplir con las necesidades de un ecosistema de IA en expansión.
El concepto de conectividad neural, apoyado en innovaciones como la tecnología ELAA (Extreme Large Array Antenna), permitirá a los operadores ofrecer una cobertura más estable y amplia, optimizando el uso del espectro radioeléctrico en bandas milimétricas para aplicaciones industriales, automatización y robótica.
La conectividad neuronal representa una oportunidad comercial para los operadores mediante nuevos modelos de negocio que diferencian los servicios en función de la velocidad y la latencia, generando ingresos adicionales para los operadores y abriendo paso a modelos premium de acceso.
Mayara Figueiredo y Jorge Bravo, enviados.