Manifestantes se pronunciaron contra los “efectos nocivos” de la tecnología 5G

La República

En la puerta de la Torre Ejecutiva se dio cita un grupo de manifestantes que procuró hacer sentir su voz sobre los “muchos efectos nocivos contra la salud y el medioambiente” que consideran trae aparejada la tecnología 5G, que el año pasado Antel empezó a instalar en Maldonado y planea seguir desarrollando.

Aunque muchos organismos internacionales afirman que ese peligro no es tal, existen también científicos independientes que opinan lo contrario.

Débora Rivas, una de las voceras del grupo, contó que este “no tiene política, religión ni género. Sencillamente estamos muy preocupados por la instalación e implementación de la nueva tecnología 5G en Uruguay, que conlleva elevar la densidad de los campos electromagnéticos en nuestro país. Hay convocatorias a nivel nacional desde hace mucho tiempo, y a nivel internacional hay muchas movidas.

Elegimos este día porque es el día internacional de la concientización contra los efectos nocivos del electromagnetismo. Hay muchos países que están buscando la moratoria de la implementación de esta tecnología, y otros países no solo la buscaron, sino que la lograron. Hablo de países desarrollados, como Bélgica.

Aquí en Uruguay se está planteando como un avance tecnológico. Si bien hay beneficios en esa área, no lo negamos, el tema es que también hay muchos efectos nocivos contra la salud y el medio ambiente, y de esto no se informa a la población”.

¿Qué evidencia hay de la nocividad?

Consultada al respecto, la vocera de los manifestantes dijo que “la evidencia científica independiente de riesgos a la salud a nivel humano, del reino animal y vegetal, es abrumadora. Hay más de 3.000 documentos de científicos independientes que hablan de los efectos nocivos del electromagnetismo. No de las 5G, sino de lo que ya está prácticamente de la Segunda Guerra Mundial en adelante.

Lo que sucede es que seguimos elevando el nivel de densidad a nivel electromagnético. Por más que hablemos de potencia y de intensidad, la densidad es como una cebolla, con distintas capas, y eso va en aumento. La lista de riesgos es alta”.

“Los científicos independientes han nombrado que la OMS categorizó, junto con la agencia que estudia el tema del cáncer, a los campos electromagnéticos en el grupo 2d de potenciales cancerígenos.

Si bien en el 2019 la OMS salió con otro mensaje no demasiado esclarecedor, vemos que en la última etapa respecto a la pandemia tienen una posición muy bipolar, como las idas y vueltas con el tapaboca.

La lista de profesores emérito, físicos, biólogos que han presentado llamamientos internacionales es muy vasta”, terminó.