Lynx Tech: cómo la Inteligencia Artificial combate el fraude financiero

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En entrevista exclusiva, Carlos Santa Cruz, CTO de Lynx Tech y profesor de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), abordó la evolución de la Inteligencia Artificial (IA) y su impacto en el sector financiero, destacando tanto los desafíos como los beneficios de la tecnología.

La empresa de origen español, Lynx, está especializada en el desarrollo de soluciones basadas en Inteligencia Artificial y Aprendizaje Automático para detectar y prevenir fraudes y delitos financieros.

Presente en Brasil desde hace 25 años, ofrece tecnologías que permiten la identificación de riesgos en tiempo real, optimizando operaciones y ayudando a las organizaciones a protegerse contra actividades fraudulentas. Atiende a grandes bancos e instituciones de pago como Cielo, pero ahora planea establecer una filial en el país, aún sin fecha prevista.

Sobre la lucha contra el fraude, el ejecutivo explicó que cada persona tiene una identidad financiera con patrones de consumo y movimiento de dinero. En este sector, la IA trabaja principalmente de forma predictiva: analiza esta información en tiempo real y la compara con perfiles de estafadores.

“Si su patrón financiero cambia abruptamente, con valores y transferencias nunca antes realizadas, es una acción que se asemeja a la de un estafador, por lo que el sistema alerta sobre la posibilidad de un fraude”, afirmó.

También destacó que, en Brasil, este tipo de monitoreo es robusto, lo que sitúa al país en un nivel avanzado en la lucha contra los delitos financieros, especialmente en la seguridad del acceso mediante biometría.

A pesar de ello, según datos de la Federación Brasileña de Bancos (Febraban), en 2024, las pérdidas financieras debido a fraudes en Brasil alcanzaron 10.1 mil millones de reales (alrededor de 1.77 mil millones de dólares), lo que representa un aumento del 17% en comparación con el año anterior. Específicamente, las estafas que involucran el sistema de pagos Pix crecieron 43%, totalizando 2.7 mil millones de reales en pérdidas.

Esta es una lucha constante, ya que, como destacó el especialista, a medida que las instituciones financieras mejoran sus medidas de seguridad, los delincuentes adaptan sus técnicas, explotando ahora la vulnerabilidad emocional de las víctimas a través de fraudes basados en ingeniería social.

“Hoy, el punto débil es la propia persona. Estafas románticas, ofertas irresistibles y solicitudes urgentes explotan las emociones humanas, y cualquiera puede caer en ellas”, enfatizó. De esta manera, si la seguridad aumenta, la única forma en que los estafadores pueden robar es convenciendo a la víctima de realizar transferencias.

Subrayó que, a pesar de los avances tecnológicos, la principal forma de prevención sigue siendo la desconfianza: “Lamentablemente, la solución más eficaz sigue siendo cuestionar siempre y evitar transacciones financieras impulsivas”.

Según Santa Cruz, la IA funciona esencialmente como una herramienta que acelera el acceso a la información y optimiza los procesos; son sistemas que aprenden y evolucionan continuamente, adaptándose a las nuevas tácticas empleadas por los estafadores y manteniendo la eficacia de las medidas de prevención.