Los temas de telecomunicaciones que marcarán a México en 2020

BnAméricas

El regulador mexicano de telecomunicaciones, IFT, dejó para 2020 varios temas pendientes de 2019.

Desde su creación en 2013, el papel del regulador como organismo de control federal ha crecido exponencialmente a medida que más empresas se vuelven digitales y la demanda de conectividad sigue aumentando.

El año pasado, el IFT enfrentó muchos retos que generaron controversia debido a sus decisiones y abrió la posibilidad de nuevos debates sobre la dirección que se necesita para garantizar la conectividad y la equidad.

Este año deberá prestar especial atención a la Red Compartida, red mayorista que tiene el objetivo de llegar al 50% de la población para 2020, además de decidir nuevas directrices de neutralidad de la red que podrían afectar a los proveedores, entre otros temas.

Para averiguar cuáles son los principales temas de telecomunicaciones para este año, BNamericas conversó con Jorge Fernando Negrete Pacheco, presidente del sitio de noticias Digital Policy and Law.

BNamericas: ¿Cuáles han sido los avances de la empresa mexicana Altán Redes, responsable de la Red Compartida, sobre la exigencia del IFT de que debe priorizar la conexión de localidades con pocos habitantes?

Negrete: Atlán es un caso que hay que medir de distintas formas. La primera, es que ellos nacen con la finalidad de cerrar la brecha digital porque se les adjudicó la banda de 700MHz, que es una frecuencia del espectro radioeléctrico que cuenta con las bondades tecnológicas más importantes para cerrar la brecha digital. Es una banda que genera cobertura a larga distancia que atraviesa paredes, hasta montañas. Entonces, es una banda que perfectamente puedes utilizar en zonas rurales o más alejadas de los territorios del país. Este espectro, desde hace ocho o nueve años, se pensó e imaginó específicamente [para llevar conectividad a todo el país]. 

Tenemos despliegue de la banda de 700MHz en países como Chile, donde esta frecuencia ha prácticamente abatido de manera relevante la brecha digital. Allá se pusieron obligaciones de cobertura y lograron obtener niveles de cobertura únicos en América Latina. Entonces, tienes ahí un caso en que sí se utilizó correctamente la frecuencia. En el caso de México se prefirió apostar por un modelo raro, un modelo que no existe en ninguna parte del mundo: la Red Compartida. Este modelo, que es una asociación público-privada [APP], no está financiado totalmente por el Estado, aunque el gobierno le dio una cantidad muy relevante de dinero, espectro, financiamiento de Banobras  y facilidades para su despliegue. Por otra parte, Atlán consiguió una cantidad de recursos no tan relevante, del fondo de inversión para poder invertir [en el proyecto]. 

El problema está en que [la Red Compartida], como es una APP, tiene que privilegiar su rentabilidad. Entonces, esta empresa decidió primero comenzar a conectar algunas de las áreas menos conectadas de ciudades como Monterrey, Guadalajara y Ciudad de México para conseguir un poco más de rentabilidad, pero ha dejado al final las áreas para las cuales fue creado el proyecto. En ese sentido, todos conocemos los mapas de cobertura que tiene, una cosa es que tenga cobertura —es decir, despliegue de infraestructura— y otra cosa es que tenga clientes. Puedes desplegar infraestructura afuera de tu casa, pero no estás conectado a esa infraestructura de Atlán. Ellos dicen que tienen ya una cobertura relevante en el país, pero eso no quiere decir que tengan los clientes. Además, recordemos que ellos son mayoristas; entonces solamente le pueden vender a operadores móviles virtuales (OMV) o de telecomunicaciones. Bajo esa lógica, lo que ha sucedido con ellos es que, desde mi punto de vista, no han generado las coberturas que México necesitaba a partir de una inversión tan grande (…) luego de todo el espectro y financiamiento que entregó el gobierno. 

Parece que, en este gobierno, la nueva empresa de telecomunicaciones del Gobierno Federal [CFE Telecommunications e Internet para Todos], creada por el presidente Andrés Manuel López Obrador, tiene la finalidad de asociarse con ellos para generar cobertura en zonas rurales. Desconozco el plan de cobertura, no son empresas muy transparentes. Lo que sí sé es que cambiaron al director general de Atlán. Tenía problemas de comunicación y se peleaba con Telmex  y América Móvil y creo que están buscando mejorar su relación con el Gobierno Federal.

BNamericas: Del 18 de diciembre al 15 de febrero el IFT realizará una consulta pública sobre las nuevas directrices de neutralidad de la red. ¿Por qué el regulador lanzó una consulta pública sobre el tema? ¿Cuál es su opinión sobre el primer borrador de directrices?

Negrete: La neutralidad de la red es un tema que teníamos pendiente en México derivado de la reforma de telecomunicaciones [en 2013]. No habíamos tenido los lineamientos. Ahora el IFT acaba de lanzar unos lineamientos, sobretodo por presiones de organizaciones. El IFT ya presentó unos lineamientos para consulta que son absolutamente debatibles. Yo creo que para eso está la consulta, para modificarlos (…) comentarlos, reflexionar, pensarlos. Ahorita se ha comentado que los lineamientos que presenta el IFT van en contra de la neutralidad de la red porque permiten la restricción de ciertos contenidos. Yo creo que el IFT en su momento lo va a modificar. Yo creo que ahorita es muy pronto para pensar que hay dolo. Es una consulta, todavía no hay resolución tomada y no son resoluciones que defienda el Estado, pero sí es bueno saber por dónde va pensando el IFT. 

Claramente, la neutralidad de la red garantiza el ejercicio de los derechos fundamentales de los ciudadanos, que internet sea un habilitador de derechos fundamentales como la educación y la salud, y no podríamos permitir unos lineamientos de neutralidad de la red que restrinjan estos derechos. Entonces, en este caso, el debate que está ocurriendo me parece positivo. Creo que después, (…) el tema va a ser mucho más incandescente e intensivo. Por lo pronto, claramente estos lineamientos ya están bajo el ojo escrutador de los analistas del sector, incluido yo. Creo que hay que modificarlos y hay tiempo para eso, ya que el IFT está sintiendo la presión de la opinión pública porque o hay neutralidad o no la hay. Y claramente la propuesta que presenta el IFT tiene una visión poco ortodoxa sobre el tema.

BNamericas: El IFT y el regulador de la competencia Cofece están debatiendo sobre quién debería regular la reciente fusión entre Uber y la aplicación de reparto de comestibles Cornershop. Si el IFT se convierte en el regulador, se crearía un precedente en el sector. ¿Cuál sería el resultado probable en este caso?

Negrete: El tema es un poco más técnico. Este conflicto entre Uber y Cornershop tiene que ver con la evolución tecnológica. La evolución de la infraestructura en telecomunicaciones está cambiando. Las telecomunicaciones las conocíamos básicamente como telefonía fija y telefonía móvil, pero hoy en día, con la tecnología 5G, va a funcionar a un nuevo elemento que no estaba en la ecuación: los servicios digitales. Estos servicios digitales van incluidos o están vinculados a las ofertas de servicios de telecomunicaciones de los operadores. Vamos a ver qué empresas van a lanzar servicios vinculados más a las compañías de telecomunicación. La tecnología va más adelante que la regulación. El IFT hace bien en solicitar competencia para las resoluciones de conflicto [en el caso de Uber y Cornershop] porque vamos a ver la revisión de los nuevos modelos de negocio y los ambientes de competencia, los cuales van a generar la próxima regulación del sector digital. En este caso, es importante que el IFT comience a generar sus propias prácticas regulatorias y me parece absolutamente correcto que reclame competencia en este tema.

BNamericas: Los principales proveedores de televisión por cable de México —Izzi Telecom, Sky, Dish y Totalplay— presentaron quejas acusando, por ejemplo, a Disney, Fox, HBO y sus filiales de transmitir más de seis minutos por hora de publicidad paga, que es ilegal según la ley federal, pero el IFT ha guardado silencio al respecto. ¿Cuál es su opinión sobre esyo?

Negrete: El sector de la televisión de paga en México es un mercado absolutamente protegido. Hay una empresa que tiene más de 60% del mercado, que es Televisa, y tienes el otro gran operador que es Megacable. Entonces, estas dos empresas están protegidas. Nadie puede competir con ellas en materia de convergencia. Al mismo tiempo, ellos tampoco han sabido dar servicios convergentes, por ejemplo, el quíntuple play, que es cable, teléfono, internet, más teléfono móvil con datos y voz . 

Mientras que en España hay un mercado de casi seis millones de contratos convergentes o personas convergentes, en México no tenemos ninguna empresa que dé servicios convergentes de quíntuple play. No hay presión competitiva. Realmente no se le permite a Telmex dar televisión, por lo que no hay presión para que AT&T  pueda dar televisión. México es un mercado totalmente aburrido y poco innovador, pero es un mercado que sabe defender todo lo que tiene. Me parece que es muy delicado. Hace poco se enojaron por la fusión Disney-Fox porque protegen su mercado.

En el tema de la publicidad adicional tienen razón, pero nuevamente [no importa mucho que tengan la razón] porque sigue siendo un mercado muy protegido. Las tarifas de televisión de cable más caras de América Latina son las de México. Es un mercado de muchos privilegios.

BNamericas: ¿Cuál será el tema de telecomunicaciones que más se debatirá en 2020?

Negrete: Creo que el tema más importante es que México ha roto todos los temas o elementos con los cuales tú puedes analizar los mercados en competencia. 

Al anunciar [Telefónica] Movistar prácticamente su salida del mercado de la infraestructura de telecomunicaciones, anuncia que se volverá un OMV, lo que quiere decir que los dos operadores grandes que quedan serán AT&T y América Móvil. Si tú miras los números [Telefónica] tiene 24 millones de usuarios hoy en día, más 17 millones que tiene AT&T, quiere decir entonces que bajo la redes de AT&T van a circular poco más de 45 millones de líneas móviles en el país. Esto crea un operador de telecomunicaciones muy poderoso. Tan poderoso y tan importante que es más grande que cualquier operador de telecomunicaciones de América Latina. 

Por ejemplo, Colombia tiene 46 millones de habitantes y alrededor de 38 millones de líneas móviles entre todos los operadores, mientras que en México uno solo va a tener más de 45 millones. Entonces, si América Móvil tiene 70 millones de líneas, estamos hablando de que el monopolio de telecomunicaciones generará una de las competencias más duras y fuertes donde no hay ninguno pequeño. Estos dos son verdaderos mamuts, sobretodo por una razón: recuerda que México, sobretodo por el T-MEC, México es Norteamérica para el mercado digital de las telecomunicaciones.