Los satélites tendrán un gran impacto en la conectividad de Latinoamérica

El servicio de Internet satelital Starlink de SpaceX ya ofrece un desempeño notable, y esto es apenas un anticipo del futuro de las comunicaciones por satélite.

No es ningún secreto que amplias extensiones de América Latina siguen sin estar cubiertas por redes terrestres de telecomunicaciones, ya sea fibra óptica o 5G. Por ejemplo, el regulador brasileño de telecomunicaciones, Anatel, estimó el año pasado que sólo 18 por ciento del territorio del país cuenta actualmente con cobertura de redes celulares.

Es en estos territorios remotos donde los satélites juegan un papel clave.

A la cabeza se encuentra Starlink de SpaceX. A principios de noviembre de 2025, Starlink informó que brindaba conexiones satelitales a un total de 8 millones de personas a nivel global. Esto representa un aumento frente a los 7 millones reportados a finales de agosto de 2025: un crecimiento de 14% en su base de clientes en apenas 69 días. En Latinoamérica, las muestras de Speedtest de Starlink se han incrementado más de cuatro veces en los últimos 11 trimestres.

El éxito de Starlink se explica por los más de 10 mil satélites de órbita terrestre baja (LEO, por sus siglas en inglés) que ha lanzado SpaceX desde 2019. De acuerdo con la GSMA, Starlink controla actualmente hasta 90 por ciento de los satélites de comunicaciones del mundo, excluyendo las tres principales constelaciones chinas.

Starlink eleva el estándar del Internet satelital

Los resultados del trabajo de Starlink son evidentes en los datos de Speedtest de Ookla.

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Conforme la empresa incorpora más satélites —cada vez más capaces— a su red, así como infraestructura terrestre adicional de soporte, las velocidades de conexión en toda Latinoamérica han ido en aumento.

En algunos casos, el desempeño de la red de Starlink es comparable al que ofrecen los operadores locales, como ocurre en República Dominicana, aunque es importante señalar que algunos proveedores del país, como Claro, también ofrecen conexiones de alta velocidad.

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En otros mercados, como Chile, las velocidades de Starlink son superadas por el desempeño de los proveedores de Internet fijo.

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No obstante, mucho podría cambiar en el futuro. Starlink planea una actualización relevante de su constelación mediante el despliegue de sus satélites V3, de mayor tamaño, lo que podría mejorar aún más la velocidad y la capacidad de su red. Este esfuerzo podría verse reforzado por el cohete Starship de SpaceX, que promete lanzar un mayor número de satélites Starlink que los vehículos actuales de la compañía.

Mientras tanto, Amazon LEO se prepara para ofrecer una constelación satelital competidora. El año pasado, el grupo latinoamericano de medios y telecomunicaciones Vrio anunció planes para comercializar conexiones de Amazon LEO a consumidores en Argentina, Brasil, Chile, Uruguay, Perú, Ecuador y Colombia, a través de DirecTV Latin America y Sky Brasil.

D2D es el nuevo punto de aterrizaje de los satélites

Starlink, Amazon LEO y otros proveedores de Internet satelital se han enfocado tradicionalmente en transmitir conectividad hacia receptores dedicados y fijos en los hogares de los usuarios. Sin embargo, la tecnología Direct to Device (D2D) promete llevar esas señales directamente a los teléfonos inteligentes de uso cotidiano.

Apple fue pionera en el mercado D2D a través de los satélites y las tenencias de espectro de Globalstar. Todos los iPhone desde el modelo iPhone 14, lanzado en 2022, pueden enviar y recibir mensajes de texto vía satélite.

No obstante, los servicios satelitales de Apple actualmente no se extienden más allá de México hacia el sur. Esto podría cambiar en el futuro, considerando que Globalstar, socio satelital de Apple, anunció recientemente una expansión de su infraestructura terrestre en Brasil, como parte del soporte a una nueva constelación de satélites que construye para Apple y otros clientes.

Apple no es el único actor que ha logrado despegar en el ámbito D2D.

En Estados Unidos, T-Mobile ha promovido la oferta D2D de Starlink, que opera sobre aproximadamente 650 satélites. Cuando estos satélites orbitan fuera del territorio estadounidense, son utilizados por otros operadores móviles dentro del programa Direct to Cell de Starlink, entre ellos Rogers (Canadá), Optus y Telstra (Australia), KDDI (Japón) y Kyivstar (Ucrania). Recientemente, Starlink afirmó contar con 7 millones de usuarios D2D a nivel mundial.

En Latinoamérica, Starlink mantiene un acuerdo con Entel para ofrecer servicios D2D en Chile y Perú. De acuerdo con el mapa de cobertura de Direct to Cell de Starlink, Entel ya lanzó servicios D2D en Chile y estarán disponibles próximamente en Perú.

Entel no es el único operador latinoamericano que observa el potencial de D2D. En Brasil, por ejemplo, Claro ha realizado pruebas de esta tecnología tanto con AST SpaceMobile como con Lynk Global. Asimismo, Viasat ha probado su propio servicio D2D en ese país.

Actualmente, la mayoría de las conexiones D2D se concentran en la mensajería de texto, pero es previsible que las futuras ofertas incorporen servicios de datos. SpaceX ha señalado que sus recientes adquisiciones de espectro le permitirán, eventualmente, ofrecer velocidades de datos D2D comparables a las de las redes 4G LTE. Según datos de Ookla Speedtest, los operadores 4G en Chile registraron en 2024 velocidades medianas de descarga de 20 Mbps y de subida de 10 Mbps.

Los satélites se abren paso en el futuro de las telecomunicaciones

El Internet satelital está transformando de manera estructural el panorama de la conectividad en Latinoamérica. Evoluciona hacia una tecnología complementaria de los proveedores terrestres tradicionales y, en algunos casos, ofrece desempeños similares a los de los operadores locales, lo que redunda en beneficios directos para los usuarios de la región.

El siguiente gran salto evolutivo del sector está asociado a la tecnología D2D. Esta innovación podría prácticamente eliminar las zonas sin cobertura celular, con implicaciones relevantes tanto para los servicios de emergencia como para los reguladores que han establecido obligaciones de servicio universal. Al prescindir de la necesidad de torres celulares tradicionales, D2D se convierte en una herramienta poderosa para conectar las poblaciones rurales y desatendidas que dichas políticas buscan alcanzar.

En última instancia, la evolución de la tecnología satelital apunta hacia un futuro en el que la lejanía geográfica deje de ser una barrera estructural para la conectividad.