El economista
Los veteranos del lugar recordarán como, a principios de siglo, se popularizó entre los usuarios de telefonía móvil un código de llamadas perdidas que permitía comunicarse sin necesidad de gastarse un céntimo. El número de timbrazos, por ejemplo, se relacionada con un significado preestablecido entre los interlocutores. Esa picaresca triunfó hasta que las tarifas planas de llamadas de voz acabaron con semejante maniobra.
Salvando las distancias, parecida ocurrencia vuelve a tener vigencia con miles de empresas de servicios online abonadas a las denominadas llamadas flash, en este caso utilizadas para autenticar a los usuarios por su número de móvil. Entre otras ventajas, este método evita el oneroso envío SMS con códigos de verificación. En el caso de las llamadas flash, el sistema consiste en la realización de una llamada perdida, de apenas medio segundo, por parte del proveedor de servicios online al número de móvil indicado por el usuario. Acto seguido, la compañía puede verificar la identidad del usuario una vez que ha recibido autorización del usuario para acceder al registro de llamadas del cliente.
Leer más: https://www.eleconomista.es/telecomunicaciones/noticias/12233926/04/23/las-telecos-sufren-un-agujero-de-1200-millones-por-las-llamadas-perdidas-flash.html