La transmisión de eventos deportivos en vivo dominará el paquete 5G, representando 53.2% de los ingresos del paquete para 2024
En el más reciente estudio realizado por Ovum, se abordó el tema sobre las oportunidades de agrupación de medios 5G. En él se destaca la posibilidad de que el ingreso del paquete 5G telco-OTT sólo aumente seis millones de dólares en 2019, poniendo en entredicho la viabilidad de la red a punto de despegar.
La agrupación 5G ofrece servicios muy parecidos a los ofertados por las empresas de telecomunicaciones en años anteriores, tanto operadores móviles como operadores de banda ancha fija tienen una variedad de productos para ofrecer a los consumidores; sin embargo, dichos productos verán un enorme crecimiento y la industria experimentará un cambio radical.
La red 5G promete velocidades de más de 1 Gbps, no obstante, es necesaria una “aplicación asesina” para lograrlo, pues el usuario ya no aceptará que se le enseñe un video HD de YouTube que no se almacene en búfer o con alta calidad de audio; eso ya existió con 4G. Por ello, en términos de video, la transmisión en vivo sin latencia y HDR se presenta, al menos inicialmente, como esa aplicación asesina.
En mayo, el operador móvil de Reino Unido, EE, anunció el primer servicio 5G destacando el potencial de BT Sport HD HDR.
Marc Allera, director General de la división de consumidores de BT, dijo que “la combinación de una gama de servicios y contenidos permitirá a la empresa de telecomunicaciones diferenciarse de los rivales. Este es un enfoque razonable dado el enorme costo de adquisición de espectro y la implementación de una nueva y costosa tecnología de red”.
La estrategia de BT se alinea con el rumbo del mercado y Ovum predice que la transmisión de eventos deportivos en vivo dominará el paquete 5G, representando un 53.2 por ciento de los ingresos del paquete para 2024.
Se prevé que los operadores gastarán más de 1.3 mil millones de dólares durante los próximos siete años en redes, con 75 por ciento de eso en 5G.
En caso de que 5G despegue en gran medida, como se predice, y los consumidores usen el servicio a su máxima capacidad, la nueva y emocionante tecnología podría terminar siendo excesivamente costosa.
Los operadores no estarán dispuestos a recibir un golpe a largo plazo para promover 5G, lo que inevitablemente hará que la tecnología se vuelva más cara para los consumidores si no logra la rentabilidad en sus primeros años.
Sin embargo, los peligros potenciales de los costos hundidos no han sido suficientes para disuadir a la industria de las perspectivas lucrativas de 5G.
Vodafone y la filial de Telefónica, O2, anunciaron la semana pasada que van a compartir sus antenas de radio 5G y sitios de redes conjuntas en un intento por reducir costos y acelerar el despliegue.
En este momento, existen tres barreras principales que enfrentan los consumidores: disponibilidad, tanto de una señal 5G como de teléfonos inteligentes con capacidad 5G; la falta de una “aplicación asesina” y el costo.