Durante el Microsoft IA Tour en la Ciudad de México, la empresa comunicó la estrategia para convertir la Inteligencia Artificial en un motor económico regional, mostrando datos sobre adopción, brechas y retos regulatorios.
La Inteligencia Artificial debe entenderse como una tecnología de alcance general donde su impacto será transversal en todos los sectores económicos. Manuel Pliego, director de Asuntos Gubernamentales de Microsoft México, destacó la necesidad de políticas públicas, inversión en infraestructura y programas de capacitación para evitar un rezago en la adopción de IA similar al ocurrido con la electrificación.
La Inteligencia Artificial es una palanca de crecimiento y productividad si se actúa de forma coordinada entre gobierno, industria y academia, si se invierte en infraestructura y si se democratiza la capacitación.
El informe Global AI Adoption in 2025 A Widening Digital Divide de Microsoft, muestra diferencias claras entre el norte y el sur global. El documento indica una adopción promedio del 24.7 por ciento en el norte global y 14.1 por ciento en el sur global en el segundo semestre de 2025. México aparece en una posición intermedia con 17.8 por ciento de usuarios económicamente activos que usan IA.
El ejecutivo definió cinco ejes para traducir la promesa de la IA en crecimiento económico. El primero es que la IA es una tecnología de alcance general (General Purpose Technology), por ello su despliegue debe integrar la academia, al sector privado, la sociedad civil y el gobierno.
Pliego puso como ejemplo la diferencia entre Corea del Sur, donde una estrategia de políticas públicas y colaboración intersectorial impulsó un salto en adopción en IA con resultados en crecimiento económico, y países donde faltó coordinación y uso de IA, cuyo crecimiento económico ha sido mucho menor.
Otro eje clave es la infraestructura necesaria para la difusión de la IA. Pliego advirtió sobre riesgos de exclusión digital donde los rezagos pueden persistir. Insistió en la urgencia de Centros de Datos locales, conectividad y esquemas de financiamiento que permitan que pequeñas y medianas empresas adopten herramientas de IA sin barreras de acceso.
En materia regulatoria, Pliego defendió el rol del Estado como orquestador. Dijo que los gobiernos deben poner reglas claras donde se fomente la inversión y se proteja la confianza pública.
Alertó sobre el costo de una regulación mal calibrada en la cual normas rígidas podrían frenar la innovación o crear incertidumbre para la inversión. Microsoft, explicó, mantiene un diálogo abierto con autoridades para proponer reglas que habiliten el ecosistema digital y tecnológico sin estrangularlo.
Pliego también señaló la necesidad masiva de capacitación. Citó los programas de Microsoft dirigidos a entrenar a millones de personas y a vincular talento con empresas. La formación técnica y la certificación serán determinantes para cerrar la brecha entre adopción y beneficio económico real de la IA.
La presentación incluyó una advertencia geopolítica. Pliego explicó que el ritmo de adopción y la gobernanza de la IA tienen implicaciones externas donde actores globales influyen en ecosistemas locales. Abogó por principios de gobernanza que fortalezcan la confianza y mitiguen riesgos de mal uso en ciberseguridad, junto con mecanismos de cooperación internacional.