La fintech Mango quiere digitalizar la construcción en México: levanta $3 millones para escalar su plataforma

Mango, una startup fintech que desarrolla infraestructura de crédito y pagos para la industria de la construcción en América Latina, anunció que logró una ronda de financiación de 3 millones de dólares. La ronda fue liderada por Ironspring Ventures, con participación de Brick & Mortar Ventures, Great North Ventures, Buildtech Ventures, Incisive Ventures y First Check Ventures.

BBVA Spark, el brazo de innovación de BBVA, la institución financiera más grande de México, también otorgó una línea de crédito para ayudar a Mango a escalar sus servicios a nivel nacional. Además, entre los inversionistas se encuentran Courtney McCoulgan, directora general y fundadora de Runa, y Jaime Tabachnick, director general y fundador de Solvento.

Fundada en Monterrey en 2022, Mango ofrece financiamiento integrado, pagos B2B automatizados e inteligencia de riesgo en tiempo real para contratistas y proveedores de la construcción. La plataforma permite a las empresas constructoras establecer líneas de crédito y adquirir materiales a través de la red de proveedores en crecimiento de Mango. Ese crédito es otorgado y gestionado internamente, respaldado por un motor de riesgo propio diseñado para evaluar fraudes, verificar documentación y tomar decisiones de préstamo casi instantáneas.

Los fondos se utilizarán para implementar crédito estructurado, expandir su red de contratistas y proveedores a nivel nacional, y fortalecer sus equipos internos de finanzas, ingeniería y riesgo.

Aunque se estima que el mercado de la construcción en América Latina alcanzará los 710 mil millones de dólares en 2025 y llegará a los 905 mil millones en 2030, informes recientes indican que más de la mitad de las empresas constructoras en la región reportaron pagos tardíos, con un retraso promedio de 52 días, un aumento de 16 días con respecto al año anterior. Estos retrasos afectan gravemente al sector, provocando interrupciones costosas, alzas de precios por parte de proveedores y haciendo casi imposible que los contratistas pequeños planifiquen o escalen sus operaciones.

Mango soluciona este cuello de botella al integrar el crédito directamente en los flujos de trabajo de adquisición. Los contratistas acceden a líneas de crédito estructuradas que pueden usar para comprar materiales dentro de la red de proveedores de Mango. Por su parte, los proveedores reciben el pago puntualmente, sin necesidad de emitir facturas ni hacer seguimientos. En segundo plano, la plataforma de Mango utiliza un motor propio que obtiene datos bancarios y documentales en tiempo real para aprobar cada transacción y detectar fraudes.

“La construcción mueve al mundo, pero sus flujos financieros siguen atrapados en el pasado”, comentó Sergio Angelini, cofundador y director general de Mango. “En Mango estamos construyendo la columna vertebral financiera que esta industria siempre ha merecido, empezando por América Latina”.

Mango actúa como intermediario de crédito y generador de confianza, permitiendo que las empresas constructoras agilicen sus compras sin necesidad de capital por adelantado ni relaciones bancarias a largo plazo. Para los proveedores, reduce el riesgo de impago y simplifica la conciliación. El resultado: obras más rápidas, menos interrupciones y menor presión financiera.

“Las recientes tendencias de nearshoring han impulsado aún más la necesidad de infraestructura sólida en México, y Mango ofrece una potente solución fintech que permite a constructores y proveedores comunicarse y transaccionar de manera eficiente, asegurando que los proyectos se entreguen a tiempo y dentro del presupuesto”, declaró Ty Findley, cofundador y socio general de Ironspring Ventures. “Como inversores de capital de riesgo en Austin, Texas, enfocados en la cadena de suministro industrial, hemos seguido de cerca cómo México se consolida como un centro económico y comercial clave en Norteamérica. Mango, con el profundo conocimiento local de su equipo y su increíble crecimiento en volumen de transacciones el último año, está llenando un vacío clave al ampliar la confianza y la transparencia en el ecosistema de construcción del país.”
Findley se unirá al Consejo de Administración de Mango.

El equipo fundador combina una sólida experiencia en construcción con credenciales fintech. Angelini proviene de una familia de constructores. El director de operaciones, Luis Morales, trabajó anteriormente en una constructora en Monterrey y vivió en carne propia cómo las restricciones de crédito ralentizaban las operaciones. El director de tecnología, Patricio Naumann, lideró anteriormente el área de ingeniería en Creditamente, una plataforma de microcréditos argentina.

La empresa participó en la aceleradora Formwork Labs, un programa respaldado por BuiltWorlds y Brick & Mortar Ventures. Esa experiencia, junto con el financiamiento inicial de Great North Ventures y otros, permitió a Mango aumentar sus ingresos un 40% mes a mes, perfeccionar sus herramientas de evaluación crediticia y expandir sus alianzas con proveedores en las principales ciudades de México.Actualmente, Mango se enfoca en su expansión dentro de México, aunque ya vislumbra oportunidades en otros mercados de América Latina. Su propuesta tanto para inversionistas como para el sector de la construcción es clara: dinero que se mueve más rápido y de forma más segura significa obras más rápidas. Y a medida que la región acelera su transformación digital, el BID proyecta que la economía digital de América Latina alcanzará los 680 mil millones de dólares para 2030. Mango ofrece un camino para digitalizar uno de los sectores más analógicos y desatendidos de la región.