La Federación Mexicana de Fútbol tiene (tuvo) mis datos biométricos

El martes 29 de marzo del 2022, un día antes de que la Selección Mexicana de Fútbol se clasificara al Mundial de Qatar 2022, con un triunfo ante El Salvador de 2-0 en el Estadio Azteca, le entregué mis datos biométricos a la Federación Mexicana de Futbol (FMF). 

Decidí aceptar la invitación de uno de los patrocinadores del Tri a presenciar el partido de clasificatoria al Mundial, para saber cómo funciona el famoso sistema de recopilación de datos de la FMF, mejor conocido como FAN ID, y es en serio, sólo por eso ya que en temas futbolísticos la actual Selección varonil me tiene muy decepcionado, pero ese es otro boleto. 

Bueno, el proceso es el siguiente: una vez teniendo los boletos electrónicos, tuve que registrarme en la página registro.miseleccion.mx en donde llené un formulario con todos mis datos, nombre completo, fecha de nacimiento, correo electrónico, número de celular, identificación oficial con fotografía, y los datos biométricos de mi rostro con una selfie. 

Una vez que registré todos mis datos en el formulario y lo envié en el sistema, me llegó un correo electrónico con un código QR con el que me permitirían el acceso al estadio, claro, además del boleto electrónico para ése partido. 

El día del juego, antes de pasar por los torniquetes hay un filtro en dónde un anfitrión te pide escanear el código QR en la cámara de una laptop, y al hacerlo despliega de inmediato tus datos y fotografía, y aunque se supone que nos pedirían la misma.credencial que habíamos escaneado, no lo hicieron, y tampoco me pidieron quitarme el cubrebocas, sólo me pidieron mi nombre antes del escaneo. 

Una vez que pasas dicho filtro, en los torniquetes solicitan escanear el boleto, tal y como se hacía en partidos anteriores al FAN ID y de manera cotidiana. 

Deben saber también que es hasta que entregas tus datos, durante el registro de boleto y la toma de la selfie, que la FMF despliega el aviso de privacidad, el cual decidí leer para contarles, pues estoy seguro que muchos de los asistentes ni siquiera lo leyeron, como ocurre con los avisos al registrarte ante cualquier servicio, ¿a poco no muchas veces solemos sólo rellenar la casilla de aceptar sin leer los avisos? 

El aviso de privacidad de la FMF para asistir al Estadio Azteca, en particular al partido del 30 de marzo del 2022 entre México y El Salvador, está dividido en 12 apartados, que no les contaré todos, pero sí resumiré el de los “Datos personales recabados” en dónde lo dividen en tres: adultos (mayores de 18 años), adolescentes (12 años cumplidos y menos de 18), y niños o niñas (menores de 12 años). 

Los datos recabados para los adultos son nombre completo, correo electrónico, teléfono de contacto, fecha de nacimiento, Imagen, Imagen de una identificación oficial, y datos biométricos consistentes en propiedades geométricas del rostro, para re-identificación automática de personas a través de su imagen digital y mediante software de procesamiento de tales propiedades.

Los datos de los adolescentes son los mismos mencionados antes, a diferencia de que les solicitan el nombre de su padre, madre o tutor, edad, correo electrónico y teléfono de alguno de los dos. Y en este caso no se solicita identificación del adolescente. 

En el caso de los datos de los niños y niñas piden nombre de su padre, madre o tutor. Edad de su padre, madre o tutor, correo electrónico de su padre, madre o tutor, teléfono de contacto de su padre, madre o tutor; así como el nombre completo, edad y una imagen de la niña o niño. 

Se supone que únicamente en el caso de las niñas y niños no solicitan los datos biométricos. 

La finalidad que advierte la FMF de los datos recopilados es para el “registro e identificación de los asistentes a cada partido organizado y bajo responsabilidad de la FMF. Para finalidades de administración, gestión, control y estadística de asistentes a los partidos organizados y bajo responsabilidad de la FMF. Para difusión del ‘Código de Comportamiento en el Estadio’ y supervisión de su cumplimiento durante los partidos organizados y bajo responsabilidad de la FMF, y para identificación y sanción de infractores del ‘Código de Comportamiento en el Estadio’”.

Sólo en el caso de niñas y niños no tiene la finalidad de difusión del código de comportamiento ni de identificación y sanción de infractores. 

El aviso de privacidad señala que los datos recabados serán conservados o almacenados  únicamente hasta el día siguiente de la finalización del partido específico para el cual haya registrado el boleto.

Eso sí, sí durante el partido alguna persona violó el Código de Comportamiento, entonces conservarán sus datos hasta por cinco años para evitar que ingresé a ese o algún otro estadio.

Además también señala que esos datos no serán compartidos con terceros, ni se comercializarán. Los compartirán, afirman, únicamente con organismos públicos; autoridades públicas federales, estatales y/o municipales; comisiones; institutos y/o entidades reguladoras, para el cumplimiento de obligaciones informativas o para el cumplimiento de requerimientos judiciales o administrativos emitidos por autoridades competentes.

Se supone que cuando usted esté leyendo este texto, mis datos que le entregué a la FMF, incluidos los biométricos, ya los habrán eliminado. 

¿Será? Porque sí me porté bien.