En el tercer trimestre de 2019, el operador holandés de telefonía fija y móvil, KPN, reportó un ingreso de mil 372 millones de euros, con una reducción interanual de 1.8 por ciento. Pero el Ebitda en este lapso aumentó un 37 por ciento a 808 millones de euros.
El beneficio neto entre julio y septiembre se triplicó, ya que pasó de una ganancia de 94 millones de euros en 2018 a 314 millones de euros en 2019. Las ganancias estuvieron impactadas por el desprendimiento de su filial de data center NLDC, que la vendió a Deutsche Bank por 171 millones de euros. El flujo de caja libre bajó un 2 por ciento a 226 millones de euros.
Hay que destacar que en este periodo el operador mantuvo los aportes de capital: la inversión fue de 262 millones de euros cuando el año pasado fue de 257 millones de euros.
El CEO de la compañía, Joost Farwerck, aseguró que KPN realizó “un buen progreso” en la ejecución de la estrategia empresarial durante el tercer trimestre, y calificó de “sólidos” los resultados financieros.
Dividido por unidades de negocio, en el trimestre el área de Servicios al Consumidor final bajó sus ingresos un 2.2 por ciento a 731 millones de euros; aunque el operador destaca que en este segmento apuesta al futuro con la oferta convergente que presentó en octubre pasado. En tanto que los ingresos en el área de Negocios decrecieron 3.6 por ciento a 502 millones de euros, pero en el negocio Mayorista aumentaron un 5.2 por ciento a 166 millones de euros.