La Vanguardia Raúl Casado
Internet ha sido -está siendo- una tabla de salvación, un bálsamo, un amortiguador de algunos de los efectos más devastadores del confinamiento y de la crisis causada por la pandemia, pero también el espejo sobre el que han quedado retratadas algunas brechas sociales y la vulnerabilidad de algunos colectivos.
La cara; España ha demostrado que tiene una excelente infraestructura de telecomunicaciones y una muy buena penetración de usuarios de las tecnologías. Ha sido posible activar una experiencia masiva de teletrabajo, la tele-asistencia médica, la educación a distancia, la comunicación social o un acceso a la cultura y al entretenimiento de calidad.