Inteligencia Artificial en Argentina: regular o no regular, esa es la cuestión

Milei defiende la idea de dejar hacer, mientras el Poder Legislativo revisa legislar en materia de Inteligencia Artificial. Una denuncia y un debate a punto de estallar.

Inteligencia Artificial. ¿Regular o no? Mientras en la Unión Europea hoy entra en vigencia la ley en la materia, Argentina está próxima a afrontar el debate con un contrapunto clave: el gobierno de Javier Milei defiende la desregulación y la idea de dejar hacer, mientras la Comisión de Ciencia y Tecnología de Diputados se apresta a evaluar más de un proyecto para legislar. ¿Qué prevalecerá?

¿Legislar?

Entre las propuestas sobre la mesa en el Congreso, las cuales serán analizadas en las próximas semanas, está la ingresada por el diputado Oscar Agost Carreño. El proyecto se denomina Ley Turing: readecuación del sistema legal argentino por el impacto de la Inteligencia Artificial. Sus fundamentos son, a grandes rasgos, que la IA llegó para quedarse, que presentará beneficios pero es necesario detectar riesgos existentes.

Esta propuesta tiene como objeto adecuar el marco normativo local, proveer normas armonizadas para la introducción en el mercado y uso de sistemas Inteligencia Artificial (IA), establecer parámetros legales y resguardar otros derechos personalísimos frente a posibles vulneraciones, además de adecuar la legislación vigente en temas como la protección del derecho a la imagen y delitos contra la integridad sexual.

¿Qué es IA? Este documento define el sistema de Inteligencia Artificial como el software que se desarrolla empleando una o varias de las técnicas y estrategias, que puede, para un conjunto determinado de objetivos definidos por seres humanos, generar información de salida como contenidos, predicciones, recomendaciones o decisiones que influyan en los entornos con los que interactúa.

De prosperar este proyecto, deberían adecuarse normativas vigentes de distinto calibre, entre ellas el Código Civil y Comercial, la ley de propiedad intelectual, el Código Penal y la ley de protección de datos personales.

Otro proyecto, el presentado por Juan Fernando Brügge, propone cambios en el Código Penal para reprimir con prisión a quien, con uso de IA, genere o modifique rostros, audios, videos o grabaciones de voz y/o escenarios ficticios con la intención de hacerlos parecer reales en detrimento de las actividades personales y profesionales de alguna persona humana o jurídica. También para quien use IA para divulgar videos sexuales sin consentimiento de los involucrados y para quien oculte identificación clara de que un contenido se generó o modificó con uso de IA.

El proyecto de Brügge recoge otras iniciativas de América Latina entre sus fundamentos. Señala que en Brasil se presentaron proyectos de ley para penalizar la creación y difusión de deepfakes, mientras que en México “hay propuestas legislativas” para tipificar el delito en el Código Penal Federal, y en Colombia las autoridades han reconocido la amenaza que supone e iniciaron debates para incorporar regulaciones que penalicen su uso indebido.

El sentido de la propuesta es, entonces, “brindar una protección sólida y actualizada a los derechos fundamentales de las personas, con eje en la defensa y garantía de su dignidad, alineándose con las tendencias regionales en América Latina, donde varios países están fortaleciendo sus legislaciones para proteger derechos fundamentales frente a la manipulación digital”.

Argentina: cuarto polo IA

La Inteligencia Artificial es una temática muy recurrente tanto en el discurso como en la agenda del presidente Milei. El Jefe de Estado viajó a Estados Unidos y expresó ante líderes tecnológicos su voluntad de convertir al país en el cuarto polo IA del mundo. “Contamos con grandes extensiones de tierra, clima frío, posibilidad de tener energía barata y también capital humano”, expuso.

Aquí el contrapunto. Las ideas de libertad y de no regulación del gobierno chocan de frente con los proyectos que se analizarán en el Congreso. Esto, claro, podría llevar al fracaso de la propuesta de legislar en la materia, porque el oficialismo está representado en las bancas y, de avanzar alguna de las iniciativas, votará en contra.

El Jefe de Gabinete de Asesores y mano derecha de Milei en la temática, Demian Reidel, describió de la siguiente manera la realidad de IA en el entramado geopolítico: “Hay tres grandes centros de poder de IA. Europa ha sobrerregulado de manera tal que mató la innovación. Estados Unidos no sabe bien qué hacer, está tratando de arreglar entre eficiencia y seguridad. China, en tanto, tiene una ventaja competitiva y es que hará lo que tenga ganas”,sentenció.

En este contexto, consideró que “Argentina tiene una posibiilidad” empujado por la buena recepción de las tecnológicas a las ideas del liberalismo. “Milei capturó la tensión en Silicon Valley. Nos prestarán atención para organizar reuniones, pero no alcanza con eso. El presidente tiene predilección por la baja regulación, la idea de empresa libre y un entorno favorable para hacer negocios. Los empresarios están interesados en saber si esto es real”, agregó.

Denuncia

Mientras el debate más profundo parece estar ad portas de iniciarse, abogados locales presentaron una denuncia pidiendo a Meta detalles del funcionamiento de Meta IA en Argentina. Solicitan que la compañía ofrezca información precisa del funcionamiento y uso de información personal y pida consentimiento a los usuarios de WhatsApp a partir de la actualización de su Política de Privacidad. 

La denuncia fue presentada como instancia administrativa ante la Agencia de Acceso a la Información Pública (AAIP). En conversación con la prensa, el denunciante Facundo Malaureille, abogado que también es socio fundador de la consultora Data Governance Latam, indicó que también se busca que la denuncia llegue al Congreso para reactivar el proyecto de actualización de la ley local de protección de datos personales.

Malaureille amplió que Meta optó por no presentar su botón IA en Europa, por ejemplo, por las reglas que corren en la materia y recordó que la Autoridad Nacional de Protección de Datos (ANPD) de Brasil suspendió con efecto inmediato la política de Meta que disponía el uso de datos personales en su plataforma y le impuso una multa de 50 mil reales (unos 8.7 mil dólares) diarios si la empresa incumple con la medida.

La Inteligencia Artificial ya es un concepto recurrente y su uso está proliferando en distintos escenarios. La decisión de Argentina, si regular y cómo o no hacerlo, podrá no marcar el camino regional pero sí funcionará de contexto para las aspiraciones del gobierno de ser referente mundial en la materia. Europa, Estados Unidos, China ¿y Argentina?