Barcelona. Intel afirmó en el pasado MWC 2026 que se ha consolidado como el actor dominante en el despliegue de infraestructura 5G a nivel global. Sobre esta base, es que ahora el fabricante de chips ha fijado su hoja de ruta hacia la próxima generación de conectividad. La compañía busca capitalizar casi una década de experiencia en la virtualización de funciones de red para posicionarse como la base tecnológica sobre la cual se desplegarán las redes 6G, diseñadas desde su concepción para ser nativas de Inteligencia Artificial (IA).
En entrevista con DPL News, Juan Casal, director de Telco y Empresas Digitales para América Latina de Intel, afirmó que el diferencial competitivo se encuentra en la versatilidad y flexibilidad de su plataforma. A diferencia de los equipos monolíticos y propietarios tradicionales, el fabricante propone una arquitectura única capaz de gestionar operativamente el Core de la red y, simultáneamente, acelerar cargas de trabajo de IA como Machine Learning y Deep Learning, en el borde de la red.
Según Casal, el uso de aceleradores matriciales —los mismos que hacen funcionar la RAN (Red de Acceso de Radio) virtualizada— permite que una misma plataforma ejecute aplicaciones de cómputo neuronal sin necesidad de hardware dispar. “Nadie más tiene esa capacidad de ofrecer una plataforma tan flexible y personalizada para cada parte de la cadena de datos”, explicó el directivo.
Hacia el 6G: redes más escalables y flexibles
Aunque el 6G se encuentra en etapas tempranas de su desarrollo, a la vez que el 4G y 5G pueden atender la mayoría de los casos de uso industriales o de usuario, la industria ha comenzado a prepararse para el lanzamiento de la nueva arquitectura, la cual aprovecharía algunas de las actualizaciones, como la virtualización y el uso de IA.
“Nuestra perspectiva es hacer posible que el operador haga realidad el 6G. Esto significa redes más flexibles que se logran a través de la virtualización. El futuro de lo que la IA demandará de los operadores es un camino al que nos alineamos plenamente”, explicó Casal,
En ese sentido, puso a la búsqueda de sostenibilidad y eficiencia energética como uno de los objetivos primordiales. Casal señala que uno de los mayores desafíos para las operadoras es el costo operativo (OPEX). La RAN representa aproximadamente 40% del gasto energético de una empresa de telecomunicaciones, por lo que la IA promete un retorno de inversión tangible mediante la optimización autónoma de las redes.
El directivo estima que la implementación de IA en la radio —ya sea por optimización de modulación o análisis de patrones de uso— puede generar ahorros energéticos de entre el 20% y 30%. Estos casos de uso no sólo reducen costos millonarios, sino que permiten un crecimiento de red más sostenible.
Más allá de la red, esta plataforma común también tiene la capacidad de habilitar aplicaciones en el Edge, incluyendo casos de uso, como pago automático en tiendas minoristas mediante analítica visual, permitiendo distinguir productos en tiempo real.
“Los operadores tienen un doble desafío: hacer su tecnología atractiva para el consumidor y optimizar su operación interna. Nuestra plataforma común, adecuada tanto para el Edge como para la RAN, es la respuesta a esa necesidad de reducir costos y prepararse para el crecimiento exponencial de datos”, concluyó Casal.