Seamos honestos.Instagram tiene años, demasiado tiempo que dejó de ser una aplicación dedicada sólo a compartir nuestras fotografías favoritas. De hecho, hoy en día es más una mezcla de un montón de otras redes sociales.
A lo largo de los año la plataforma ha adoptado funciones de la competencia llegando a convertirse en este Frankenstein que es hoy en día. Donde tiene el feed roto de X (antes Twitter), que oculta todo lo publicado por las cuentas que seguimos pero el algoritmo nos satura con recomendaciones ajenas. Eso sin contar la existencia de Threads.
De igual manera adoptó los videos y fotos que desaparecen en 24 horas que por años distinguieron a Snapchat, y ahora, cada vez más, nos recuerda a TikTok, con un fuerte enfoque en videos cortos de formato vertical.