Industria de semiconductores de EE. UU. advierte que aranceles podrían impactar la competitividad y fabricación nacional

Qualcomm, Intel, Micron y la Asociación de la Industria de Semiconductores (SIA) advirtieron que la posible imposición de aranceles a la importación de semiconductores o de sus componentes de fabricación podría aumentar los costos de manufactura local, afectaría la posición competitiva global de Estados Unidos, y reduciría el ritmo de innovación en otras industrias que dependen de chips avanzados como Inteligencia Artificial (IA) y 6G.

El Departamento de Comercio de Estados Unidos solicitó comentarios a la industria de semiconductores como parte de la Investigación de seguridad nacional de la Sección 232 sobre las importaciones de semiconductores y equipos de fabricación de semiconductores. Intel, Qualcomm y Micron subieron documentos por separado, así como los gobiernos de China y Taiwán.

Intel y Qualcomm destacan cada una las inversiones realizadas en investigación, desarrollo y fabricación en Estados Unidos, así como el papel crucial de la industria en la innovación tecnológica y la seguridad nacional del país. Ambas empresas expresaron sus preocupaciones sobre el impacto negativo de posibles aranceles en sus costos de producción y acceso a mercados extranjeros, por lo que abogaron por exenciones estratégicas y políticas que respalden la fabricación y la competitividad global del país norteamericano.

Según cifras de la SIA, las empresas afiliadas han anunciado más de 540 mil millones de dólares en inversiones privadas en capacidad de producción de semiconductores en Estados Unidos.

Donald Trump, presidente de Estados Unidos, ha criticado en diversas ocasiones la Ley de CHIPS emitida por su antecesor Joe Biden, que pretendía distribuir cerca de 52 mil millones de dólares en subsidios y financiamiento para impulsar la fabricación local de semiconductores. Sin embargo, Trump asegura que la imposición de aranceles es suficiente para obligar a la industria a fabricar chips de forma local sin tener que gastar presupuesto público.

Qualcomm indicó que imponer aranceles a los chips en el corto plazo sin proporcionar “suficiente tiempo, apoyo y oportunidad para la construcción y el inicio de las operaciones, derivadas de las inversiones anunciadas desde el inicio de la segunda administración Trump, perjudicaría a las empresas estadounidenses de diseño de chips sin crear un beneficio económico proporcional para Estados Unidos o sus trabajadores”.

En general, las empresas participantes coincidieron en que los aranceles aumentarían los costos de fabricación para las empresas estadounidenses, especialmente para los insumos esenciales como equipos, componentes de equipos, materiales y productos químicos, muchos de los cuales no están disponibles en cantidad o calidad suficiente a nivel nacional.

De acuerdo con el análisis publicado por la SIA, un aumento del 1 por ciento en los impuestos a los insumos para la fabricación de semiconductores se traducirá en un incremento del 0.64 por ciento en el coste global de construcción de una fábrica. Derivado de ello, por cada dólar que aumente el precio de un chip semiconductor, los productos con semiconductores incorporados tendrán que subir su precio de venta 3 dólares para mantener sus márgenes.

Intel advirtió, por su parte, que posibles tarifas impositivas sobre insumos críticos como las materias primas y los equipos especializados elevarán los costes de producción, lo que dificultará cada vez más a los fabricantes nacionales competir a escala mundial.

En ese sentido, la industria alerta que la posible imposición de aranceles podría afectar la posición de liderazgo de Estados Unidos, no sólo por el aumento de los costos, sino también por las posibles represalias de los países afectados y una mayor preferencia por productos no estadounidenses, reduciendo la competitividad global de las empresas norteamericanas tanto en inversión e innovación.

“Si las medidas adoptadas en virtud de la Sección 232 provocan el cierre de mercados extranjeros, represalias o una menor demanda de productos de empresas estadounidenses, la posición de Estados Unidos como líder tecnológico mundial se vería en grave peligro”, advirtió Qualcomm.

Al respecto, la SIA también alerta que aproximadamente 70 por ciento de los ingresos de la industria estadounidense de semiconductores procede de las ventas a clientes extranjeros, por lo que la falta de un acceso continuo a los mercados extranjeros podría afectar la viabilidad económica de los objetivos estadounidenses para ampliar la capacidad nacional.

“La I+D nacional de Intel impulsa el progreso, garantiza la soberanía tecnológica de EE. UU., protege contra las amenazas e impulsa el crecimiento económico. Las políticas gubernamentales deben apoyar estas inversiones, no obstaculizarlas. El retorno de Intel al liderazgo en tecnología de procesos es un logro importante, pero la imposición de aranceles demasiado amplios podría interrumpir este progreso, contrarrestando la capacidad de mantener este liderazgo en el futuro”, aseveró Intel.

En el mismo sentido, los aranceles podrían causar retrasos e incertidumbre en la cadena de suministro de insumos cruciales. En particular, el gobierno de Taiwán advirtió que una cadena de suministro menos estable podría debilitar la flexibilidad de la industria y aumentar el riesgo de interrupciones, que en consecuencia retrasaría los planes de compañías taiwanesas por establecer operaciones en Estados Unidos.

Taiwan Semiconductor Manufacturing (TSMC), el fabricante más grande de chips avanzados, hizo eco de las advertencias del gobierno taiwanés, al señalar que nuevas restricciones a la importación podrían crear incertidumbre para muchos proyectos de semiconductores comprometidos, incluido su plan de inversión de 165 mil millones de dólares en Arizona.

Adicionalmente, los participantes alertaron que no se trata sólo de la industria de semiconductores, sino de otras cadenas de suministro que dependen de estos componentes para su propia operación y producción. Dado que los semiconductores avanzados son fundamentales para la innovación en campos como la IA y otras tecnologías emergentes como 5G/6G, computación cuántica y vehículos autónomos, el liderazgo tecnológico debilitado de Estados Unidos debido a los costos más altos y la reducción de la inversión en I+D podría ser perjudicial para la posición del país.

Qualcomm destacó la importancia de acceder a mercados globales para mantener el liderazgo de la empresa y de Estados Unidos en el desarrollo de 6G. Explicó que su capacidad para superar a la competencia extranjera en 6G depende de su habilidad para diseñar y fabricar semiconductores de manera eficiente y vender su tecnología a nivel mundial para reinvertir los ingresos en innovación. Por lo que la imposición de tarifas podría limitar su acceso a recursos financieros y tecnológicos.

Por su parte, el gobierno de China se expresó en contra de cualquier medida proteccionista a ser considerada por el gobierno de Estados Unidos bajo pretexto de la seguridad nacional. Indicó que estas medidas representan una violación de las normas de la Organización Mundial de Comercio (OMC), en general reducen la eficiencia de producción y aumentan los costos operativos y de gestión, lo que también impactaría a los consumidore estadounidenses.

China instó a EE. UU. a detener la investigación y adherirse a las reglas de la OMC para mantener la estabilidad de la cadena industrial global. “China espera que Estados Unidos pueda colaborar con otros miembros de la OMC para mantener la estabilidad de la industria mundial de semiconductores y la cadena de suministro, promover la innovación tecnológica de la industria mundial de semiconductores y lograr un desarrollo sostenido y saludable”, agregó.