Ignia Cloud: la “Nube naranja” con cero churn, talento local y soporte técnico de élite


Ignia Cloud, la propuesta de valor para pymes que encabeza Esteban Rey, CEO de la firma, busca aterrizar con fuerza en América Latina apostando por mercados desatendidos, un compromiso de churn cero (deserción de clientes) y un modelo de infraestructura propia diseñado para empresas con demanda predecible. 

Rey tiene claro que Ignia Cloud quiere diferenciarse en un mercado de gigantes globales de la Nube o hiper escaladores. La empresa se perfila no como un competidor más en el mercado Cloud, sino como un actor especializado y ágil para un segmento específico: las pymes latinoamericanas, especialmente en sectores regulados, que demandan un servicio personalizado, respuesta inmediata, precios claros y competitivos y una garantía inquebrantable de operatividad. 

Su éxito dependerá de mantener estos altísimos estándares de servicio mientras escala su presencia continental. Con un Centro de Monitoreo en el Parque Cibernético de República Dominicana y alianzas estratégicas con el Instituto Tecnológico de las Américas (ITLA), la compañía quiere una expansión acelerada que combina servicio inmediato, cumplimiento regulatorio al 100% para sus clientes y precios hasta 20% más bajos.

Desde su base en la Ciudad de México, Ignia Cloud ha trazado un mapa de crecimiento agresivo hacia Centroamérica y el Caribe. “Nuestro objetivo es llevar la Nube mexicana a cada rincón de la región”, afirma Esteban Rey, quien destaca que el primer giga de ancho de banda es gratuito y que el modelo de negocio —mensual, anual o trianual— está diseñado para la flexibilidad de pequeñas y medianas empresas.

En República Dominicana, Ignia Cloud abrió recientemente un Centro de Monitoreo en el Parque Cibernético, uno de los polos de desarrollo tecnológico más estables de la región. “Con la ITLA formamos entre 8 y 10 ingenieros cada trimestre —40 al año— y todos con empleo garantizado al concluir”, explica Rey. De esta forma, la empresa asegura talento local entrenado en materias electivas de infraestructura Cloud y ciberseguridad.

Los mercados desatendidos de Centroamérica figuran en la mira de Ignia Cloud gracias a su infraestructura propia: switches de 200 Mbps a 10 Gbps, almacenamiento NVMe (Non-Volatile Memory Express) de alta velocidad y arquitecturas diseñadas para ser “resilientes, confiables y seguras”. Su enfoque en Fintech ya rinde frutos, mientras que el sector salud, con alto potencial, está a la espera de una regulación más clara.

“No me desprendo del cliente hasta que el servicio esté operativo”, enfatiza Rey, subrayando el compromiso de resolver cualquier ticket de soporte en menos de una hora. Todo el acompañamiento (incluida la consultoría para arquitecturas y cumplimiento normativo) se ofrece sin costo adicional, porque lo que Ignia Cloud son relaciones a largo plazo y consumo estable de la Infraestructura como Servicio (IaaS).
Más allá de la expansión comercial, Esteban Rey impulsa iniciativas de política pública: propone una Ley de Infraestructura Local que armonice con el TMEC y la creación de una Asociación de Proveedores de Infraestructura Digital que vele por estándares medioambientales. “Debemos garantizar el respaldo financiero con un crecimiento acelerado y sostenido, cuidando al mismo tiempo nuestro entorno”, comentó.

Modelo de precios y valor para pymes

Ignia Cloud cobra por ancho de banda, con tarifas hasta 20% más bajas que la media del mercado regional. Rey explica que la mejor infraestructura como servicio no debe ser un lujo; el precio debe ser asequible y realista para permitir a las pymes escalar sin sorpresas.

Con una Nube “naranja” que promete cero churn y máxima cercanía al cliente, Ignia Cloud tiene prisa para pisar firme en América Latina. Entre un servicio inmediato, talento local formado a la medida y un diseño tecnológico de vanguardia, la compañía mexicana busca redefinir la Nube regional y consolidarse como socio estratégico de millones de empresas desatendidas que hoy demandan confiabilidad, seguridad y crecimiento sostenible.