Huawei, UNAM, IPN y Tec colaboran en formar talento e infraestructura digital

Representantes de tres universidades de México (UNAM, IPN y Tec de Monterrey) coincidieron durante el Huawei Talent Summit 2025 que México puede convertirse en un actor regional clave en las cadenas tecnológicas, si y sólo si organismos públicos, universidades y empresas articulan inversión en infraestructura, flexibilidad curricular y mecanismos reales para llevar prototipos e investigación tecnológica a productos comerciales. 

Para los especialistas en educación el nearshoring, la soberanía tecnológica y el talento son los activos estratégicos que pueden acelerar la digitalización de las pymes y atraer inversión.

El moderador del diálogo, César Funes, vicepresidente de Asuntos Públicos para  América Latina y el Caribe de Huawei, recordó la vocación colaborativa de la empresa china con organismos internacionales como la Unesco y diversas universidades para capacitar en talento especializado en TIC y construir los cimientos de la infraestructura digital. 

Andrés Falcón García, coordinador General del Centro Nacional de Cómputo del Instituto Politécnico Nacional, planteó que existe una “brecha digital entre regiones” que no sólo es de conectividad sino de capacidades y actualización docente.

Desde su postura institucional, Falcón García defendió alianzas estratégicas entre la industria y la academia para transformar la investigación en soluciones “sostenibles y escalables. Tenemos un prototipo, tenemos el laboratorio, hay que convertirlos en productos”, afirmó.

La rapidez del cambio tecnológico exige planes de estudio flexibles y formación continua para docentes (no sólo para estudiantes), para evitar desajustes entre oferta educativa y demanda empresarial. 

También subrayó la necesidad de “nearshoring de capacidades de investigación” para que México deje de ser sólo un territorio de ensamblaje y protagonice investigación. Enfatizó la oportunidad de transformar la fortaleza histórica de manufactura del país hacia un modelo que combine centros de investigación con la industria para atraer inversiones que demanden talento especializado.

Desde el Tec de Monterrey, Alma Patricia Chávez Cervantes, directora Regional del Departamento de Computación, hizo un llamado a la transversalidad curricular. Propone integrar soft skills, formación en IA y flexibilidad curricular para que los egresados respondan a necesidades empresariales emergentes.

Dijo que “la colaboración academia-industria es indispensable”. La educación debe preparar talento práctico que impulse la transformación digital de las pymes y permita la integración de México en cadenas regionales de valor. 

La perspectiva de género y la vocación emprendedora la aportó María Cristina Múzquiz Fragoso, directora de Docencia en Tecnologías de Información y Comunicación de la UNAM, recalcó que el talento “no tiene límites” y destacó la urgencia de fortalecer redes transversales entre carreras para que disciplinas como biología, medicina o humanidades incorporen capacidades digitales (científicos de datos, herramientas de IA, etc.). 

Llamó a incorporar más mujeres en carreras STEM y fomentar redes interdisciplinarias para que la innovación esté orientada a problemas sociales. “La Inteligencia Artificial y la tecnología son para todas las profesiones”, recordó.

Además, señaló el potencial disruptivo de los jóvenes, al asegurar que “quieren emprender”, por lo que es responsabilidad de las instituciones facilitar la transición del proyecto académico al mercado. 

Los panelistas coincidieron en que 5G, Centros de Datos y conectividad son condición necesaria para atraer proyectos de mayor valor agregado. Sin esta base de infraestructura digital la propuesta del Plan México y del nearshoring pierden competitividad frente a otros polos regionales.