Hoy, hace 20 años inicié mi carrera como periodista.
Comencé a descubrir esta profesión cuando aún cursaba el sexto semestre de la carrera en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.
Empecé escribiendo en la sección de espectáculos y administrando el sitio web del periódico Excélsior, y fue precisamente en 2006 cuando Grupo Imagen adquirió el icónico Periódico de la Vida Nacional.
En 2006 el mundo era muy distinto al de hoy.
En aquel año se gestaba la nueva revolución tecnológica. Por ejemplo, Jack Dorsey fundaba “twttr”, lo que conocimos como Twitter y hoy se llama X.
En 2006 fue cuando Facebook dejó de ser la red social exclusiva para estudiantes y se abrió al público en general.
También estaba a punto de comenzar la era de las pantallas táctiles portátiles, sí, la de los smartphones, que en 2007 con la llegada de iPhone revolucionó muchas industrias. Mientras tanto, en 2006 Blackberry era la marca de teléfonos hegemónica con su modelo Blackberry Pearl con su cámara de 2 megapixeles y reproductor de MP3.
Aunque el 3G ya existía, fue alrededor de 2006 cuando empezó a masificarse y a ofrecer conexiones de datos un poco más “rápidas” para los estándares de la época, impulsando las primeras videollamadas móviles reales y la descarga de ringtones polifónicos y MP3. El SMS seguía siendo la principal forma de comunicación de texto.
En 2006 conocí por primera vez el trabajo de una redacción en un periódico grande. Fue en Milenio, específicamente en la sección de deportes La Afición, en donde comencé a aprender cómo funcionaba la edición de un diario. Ahí comencé acompañando a los reporteros titulares a cubrir los entrenamientos de Pumas y Cruz Azul, principalmente, y tras algunos meses pude publicar mi primera nota en un periódico impreso, además de que cada domingo hacía las páginas centrales de las estadísticas de la jornada del fútbol mexicano.
En 2006 consumíamos Internet principalmente desde computadoras de escritorio o laptops pesadas. Los blogs y los lectores RSS eran la forma principal de seguir las noticias.
En aquella época, para escuchar música en la calle, el iPod de Apple (junto con otros reproductores MP3) era un dispositivo estrictamente necesario, ya que el streaming de audio no existía.
Además, en 2006 Blockbuster seguía siendo un gigante, aunque un Netflix que aún enviaba DVDs por correo postal en Estados Unidos, ya empezaba a hacerle daño.
Después de aquel año tan maravilloso en el que inicié mi carrera como periodista, trabajé en diversos medios de comunicación en donde he tenido grandes maestros y maestras, quienes me enseñaron los secretos del periodismo.
Recuerdo con mucho cariño y agradecimiento a Ceci Guadarrama en Milenio; Jonathan Hernández y Efraín Ocampo en Netmedia; Olimpia Velasco en la revista Barrio; Jonathan Hernández de nuevo en Interfase/Gadgets de Reforma; Rafael Aceves en Negocios de Reforma, y en DPL a Jorge Fernando Negrete y Jorge Bravo.
Desde muy niño vi en la televisión cómo un reportero de Televisa reportaba en vivo la Guerra del Golfo Pérsico en 1991, y ese fue el momento en que dije “quiero ser periodista”. La vida me ha llevado a cubrir temas de política, deportes, espectáculos, cultura, comunidad (ciudad), estilo, tecnología, telecomunicaciones y hasta salud.
No he cubierto una guerra, como me imaginé de niño, pero ya me tocó pisar y sentir cómo se vive en una zona de conflicto como Gaza-Israel, gracias al periodismo. Igual gracias a esta profesión he visitado muchos países en donde me he sorprendido de observar y aún sigo sorprendiéndome, porque eso es uno de los principales ingredientes del periodismo.
El periodismo me ha dado muchas cosas, hasta personales, por ejemplo, la oportunidad de conocer a mi compañera de vida Ana Grimaldo, con quien a diario compartimos sobre nuestra profesión.
El periodismo es una profesión muy bella, pero muy golpeada y castigada en México y en el mundo.
Pero hoy que cumplo 20 años de practicar esta profesión, quiero agradecer y reconocer a todos mis colegas y amigos que me he encontrado en el camino.
Nunca imaginé que un día escribiría para dar gracias por dos décadas llamándome periodista.
Gracias por seguir la conversación y sus lecturas, siempre.
Nos leemos la próxima #BigTech