Este análisis es parte de las Predicciones DPL News 2026
Los Centros de Datos, infraestructura de cómputo que ha existido como concepto desde el periodo de posguerra, se han convertido en una nueva infraestructura crítica para la economía del siglo XXI, con un papel relevante en la competitividad de los países. Aunque muchos de los grandes proyectos se anunciaron en el 2025 –como Stargate de OpenAI y Prometheus de Meta–, se espera que en 2026 continúen los flujos de inversión que permitan atender las demandas de procesamiento requeridas para integrar la Inteligencia Artificial (IA) en múltiples procesos y soluciones.
La IA ha desatado una competencia feroz entre las principales potencias mundiales por asegurar la infraestructura necesaria para procesar esta nueva tecnología, con aplicaciones que van desde el sector productivo, pasando por iniciativas de salud e investigación, hasta el ámbito militar. A la cabeza de esta inversión en infraestructura se encuentra Estados Unidos, que actualmente capta cerca del 40% de la inversión global total en Centros de Datos, según estimaciones de S&P Global.
Las grandes tecnológicas estadounidenses –Amazon, Meta, Alphabet y Microsoft– se acercan rápidamente a una inversión trimestral de 100,000 millones de dólares para ampliar su infraestructura de IA. Un pronóstico de Citi apunta a una inversión total de 490,000 millones de dólares en IA para 2026, que podría llegar hasta 2.8 billones de dólares en 2029.
Detrás del país norteamericano se encuentra China, que pese a no contar con acceso a infraestructura clave como los aceleradores y GPUs de Nvidia, aún cuenta con una importante disponibilidad de talento que ha logrado importantes avances en el entrenamiento de modelos, con un procesamiento eficiente y un mejor aprovechamiento de recursos. Se estima que las inversiones del país asiático en Centros de Datos se mantengan en un rango de entre 90 a 100,000 millones de dólares, impulsados principalmente por financiamiento estatal.
Pese a las dudas alrededor del impacto de la IA, las propias tecnológicas, tanto hiperescaladores como proveedores de componentes –semiconductores, redes, equipo de cómputo, etc.–, confían en que la inversión continuará fluyendo hacia los grandes proyectos de esta tecnología, impulsada por una creciente demanda de procesamiento para atender la exploración de nuevos casos de uso empresariales, especialmente la nueva etapa basada en Agentes que promete la automatización de procesos y tareas.
Tierra y energía, los grandes desafíos del segmento en 2026
Más allá del acceso a componentes de cómputo o talento para su despliegue, el segmento se ha encontrado con que sus principales desafíos se encuentran alrededor del acceso a recursos básicos como la tierra y la energía, al mismo tiempo que enfrentan cuestionamientos sobre el impacto que tienen en el medio ambiente y, especialmente, entre las comunidades.
Se estima que los Centros de Datos consumen entre 2% y 4% de la electricidad total en países como Estados Unidos, con una tendencia al alza en la demanda de energía conforme se acelera la adopción de la IA, y esta se integra a tareas más complejas que requieren de mayor procesamiento y, por tanto, aún más electricidad.
La demanda mundial de energía de los Centros de Datos aumentará 50% para 2027 y hasta 165% para fines de la década (en comparación con 2023), según estimaciones de Goldman Sachs Research. El banco de inversión estima que la demanda de energía alcanzará los 84 GW en 2027, con una participación de la IA desde el 14% actual hasta 27%, mientras que la Nube pasará de 54% a 50% y las cargas de trabajo tradicionales cederán su participación en la demanda del 32% al 23%.
Este aumento de consumo genera presión sobre las redes eléctricas, con riesgos de sobrecarga y de generación de contaminantes cuando se utilizan fuentes de energía fósiles. Bajo este contexto, existe una nueva necesidad de expansión de la infraestructura energética, incluyendo la exploración de nuevas fuentes sostenibles y de bajo costo, especialmente en zonas con alta concentración de Centros de Datos.
Para mitigar el impacto ambiental y cumplir con los objetivos de sostenibilidad previstos, muchos Centros se están asociando con proyectos de energía renovable (solar, eólica, hidroeléctrica). Asimismo, algunos de estos proyectos han integrado iniciativas medioambientales para mitigar su impacto sobre las comunidades, incluyendo planes hídricos para reabastecer las fuentes de agua o ayudar a la conservación de ecosistemas.