Prensa Libre Sandy Pineda
Carlos —nombre ficticio— se sorprendió al descubrir que estaba incluido en un chat de WhatsApp que promovía la oportunidad de obtener “ingresos adicionales en su tiempo libre”. Dado que se encontraba desempleado, la oferta le resultó tentadora.
“¡Queremos que usted siga a estos bloggers, comente y gane alrededor de Q200 a Q600 por día!”, leyó en un mensaje de introducción del grupo.
Parecía un trabajo sencillo de actividades en redes sociales: por seguir a un usuario en Instagram le pagarían Q15.