La GSMA consideró acertada la decisión de Anatel de Brasil, que protege la seguridad jurídica, en particular en lo que respecta a los resultados de las licitaciones de adquisición de espectro y sus respectivos contratos, en detrimento de la puesta a disposición del espectro en el mercado secundario sin compensación para los titulares primarios.
En el Plan General de Metas de Competencia (PGMC), aprobado la semana pasada, se decidió, en el mercado de operadores móviles virtuales (OMV) mantener las obligaciones de oferta mayorista por parte de los grandes operadores, y no establecer un mercado relevante específico para estos operadores.
“No existen barreras de entrada (al mercado de espectro), ya que el uso del espectro por parte de quienes no tuvieron la oportunidad de participar en las subastas o no adquirieron las frecuencias, incluso con una participación amplia e irrestricta de los actores de la industria, ya está facilitado por la explotación industrial de radiofrecuencias, los acuerdos de compartición o incluso los OMV”, sostuvo la asociación en un comunicado.
Para la GSMA, la gestión del espectro requiere una rigurosa planificación técnica y seguridad jurídica, “cualquier intento de reconfigurar este entorno sin el debido respeto a los contratos firmados y la previsibilidad regulatoria amenaza directamente la expansión de la conectividad y la inclusión digital en Brasil”.